Hubo un tiempo, no demasiado lejano, en el que imaginar a España peleando por ganar el Motocross de las Naciones parecía prácticamente imposible. En Ernée no solamente dejó de ser un sueño, sino que Jorge Prado, Guillem Farrés y Francisco García mantuvieron al equipo español en la lucha por el título hasta los últimos compases de la prueba.
Aunque estuvo cerca, al final el equipo español acababa con 26 puntos frente a los 23 de Bélgica, que conquistó su decimosexto título. En esta cuenta en la que gana quien menos puntos tiene, solamente tres puntos separaron a España de un resultado que habría supuesto un salto todavía mayor. Aunque no hay que olvidar que el subcampeonato ya tiene un enorme valor por sí mismo: nunca antes nuestro país había conseguido subir al podio de las Naciones.
El nivel mostrado por los tres pilotos españoles permitió estar delante desde el principio, y pelear de tú a tú con las grandes potencias del motocross mundial.

El equipo brilló como nunca lo había hecho España en el MXON
Jorge Prado, como era de esperar, volvió a asumir el papel de referencia del equipo y terminó segundo en las dos mangas que disputó. En la primera llegó incluso a liderar durante las seis primeras vueltas antes de una pequeña caída, mientras que en la decisiva volvió a rodar en cabeza hasta que Jeffrey Herlings consiguió superarlo en la parte final.
Pero una de las claves del resultado estuvo también en el recién proclamado Campeón del Mundo Guillem Farrés. Compitiendo con la Triumph TF 250-X de MX2, remontó hasta el cuarto puesto de la general en su primera manga y terminó quinto en la segunda, convirtiéndose en el mejor piloto de su categoría en ambas carreras. Dos resultados que permitieron a España mantenerse constantemente en la zona alta de la clasificación.
España peleó por ganar el Motocross de las Naciones con todas las de la ley
La dimensión real de lo conseguido se entiende todavía mejor viendo que el fin de semana estuvo lejos de salir perfecto. Francisco García, vigente campeón de Europa de EMX250, tuvo que abandonar su primera manga por una avería cuando estaba remontando desde la duodécima posición.
Ese resultado terminó convirtiéndose en el descarte español, y dejó al equipo sin margen de error para la manga definitiva. Aun así, España llegó a ella con opciones reales de ganar.

García volvió a salir fuera del top 10 y fue recuperando posiciones mientras Bélgica hacía lo mismo con Lucas Coenen y Liam Everts. La clasificación fue cambiando durante la manga y, a pocas vueltas del final, el español llegó hasta el piloto que tenía delante. En el intento de adelantamiento sufrió una caída que finalmente le dejó decimotercero.
Prado terminó segundo y Bélgica consiguió conservar los tres puntos que terminaron decidiendo el campeonato. “Hemos luchado hasta la última vuelta por un título como el de las Naciones, cuando hace tiempo estar en el podio era impensable”, las palabras de Paco Rico, seleccionador nacional, resumían a la perfección lo que realmente se ha conseguido.
Aunque tener la victoria tan cerca pueda hacer que este segundo puesto sepa a poco, la realidad es que lo conseguido por el equipo español en Ernée rompe el techo que el motocross nacional tenía hasta la fecha.
Ha habido que esperar hasta la edición número 79 del Motocross de las Naciones para que llegase el podio, pero a partir de ahora España será una potencia a tener en cuenta, más incluso después de haber liderado la clasificación provisional y llegar a la manga definitiva con posibilidades reales de convertirse en campeona.







