Siente la Forza: El origen del Forza 750
Si bien la nomenclatura Forza hace referencia a la saga de scooters de Honda, su origen está en la plataforma NC/Integra que la marca del ala dorada lanzó en el año 2012. Tras la crisis de finales de la primera década del siglo XXI (Lehman Brothers y lo que vino detrás) Honda desarrolló tres vehículos diferentes bajo una misma plataforma: las NC700S, NC700X e Integra.
Las tres compartían chasis y motor, un bicilíndrico de 700 cm3 asociado (opcionalmente) a la caja de cambios DCT, culmen de la tecnología Honda y que vio la luz por primera vez en 2010 en la VRF1200F. Las NC disfrutan de ergonomía de moto convencional, mientras que el Integra adopta una apariencia de scooter, pero manteniendo características de moto, como el basculante independiente del motor y una cilindrada inédita para un vehículo que pretende ser económico.

El éxito del concepto fue inmediato; pronto la cilindrada aumentó a 750 cm3 y a los cuatro años de su lanzamiento, una nueva versión de la NC750X (la moto más vendida en Europa entonces) y de el Integra 750, desapareciendo la NC750S. Con la irrupción del X-ADV 750, el Integra evolucionó en la primera iteración del Forza 750, separando su camino del de la NC750X.

Con estos antecedentes, el Honda Forza 750 no es un scooter más, sino que se enfrenta sin complejos a las motocicletas de media-alta cilindrada, ya sean naked, crossover o trail que pretenden ser la moto-para-todo. La ventaja de la Forza 750 respecto a aquéllas es que, con las características dinámicas de una motocicleta, ofrece la ergonomía, comodidad, protección y capacidad de carga que solo puede ofrecer un scooter.

En 2026 el Honda Forza es un vehículo muy bien afinado, hasta el punto de que te apetece ponerlo en marcha todas las mañanas, sea para ir a trabajar, al supermercado o para salir de curvas. El cambio DCT ha alcanzado unas cotas de madurez sin igual en los otros tipos de cambio, al ser el único con doble embrague y que siempre tiene pre-engranadas las dos marchas adyacentes.
Se puede rodar como en un scooter, en automático, con la ventaja de poder intervenir para cambiar de marcha en cualquier momento (y seguir tranquilamente en automático) o se puede optar por llevarlo manualmente con las levas de la piña izquierda, todo un descubrimiento para un servidor. He hallado un placer profundo en el proceso de cambiar con la mano (los dedos), pero sin embrague. Es una experiencia de conducción distinta a la que, una vez acostumbrado, es difícil renunciar.

Siente la Forza: Características Técnicas de la Honda Forza 750
El Honda Forza 750 (59 CV, 12.490 €) lleva un motor bicilíndrico paralelo SOHC de 8 válvulas y refrigeración líquida, que rinde 57,8 CV y da 69 Nm de par máximo, que proporciona muy buena aceleración, ideal para la ciudad y la carretera. Por supuesto, incorpora acelerador electrónico (Throttle By Wire) y tiene tres modos de conducción: Rain, Standard y Sport, así como un modo User personalizable.
El diseño de carrera larga permite una respuesta potente desde bajas revoluciones. Además, cuenta con la tecnología Honda Selectable Torque Control (HSTC) en tres niveles, es decir, control de la cantidad de par motor a la rueda trasera para prevenir su deslizamiento, como en el control de tracción. El control de crucero, fundamental en una moto de carácter práctico, también está presente Para quienes tienen el carnet A2, Honda ofrece una versión de 35 kW.

El chasis es tubular de acero con basculante de aluminio, mientras que la horquilla invertida USD de 41 mm y la suspensión trasera Pro-Link son propios de una motocicleta. Del mismo modo, lleva frenos de doble disco delantero de 310 mm con pinzas de anclaje radial y un disco trasero de 240 mm, todos asistidos por ABS permitiendo tacto, dosificación y potencia de frenado.

La carrocería está diseñada para brindar buena protección contra el viento sin agregar volumen innecesario. La pantalla es regulable eléctricamente y proporciona una protección magnífica, también en lo sonoro. Honda también incluye en algunos paneles de la carrocería un nuevo material, el Durabio, un polímero derivado del maíz, más sostenible y que pone de manifiesto la importancia que da Honda al uso de materiales reutilizables.

Además del espacio para el casco integral bajo el asiento, hay una guantera para cosas de uso diario. El sistema Smart Key permite controlar el encendido, bloqueo y apertura del asiento con un único dispositivo. El puerto USB-C está ubicado ahora en el manillar, más fácil de usar.

La iluminación es full iluminación LED La instrumentación se compone de una pantalla TFT a color con conectividad bluetooth que permite, a través de la app de Honda, el acceso a navegación y al propio teléfono. El manejo es muy sencillo a través de la nueva interfaz y por medio de las piñas, que pueden apabullar por tamaño en primera instancia, pero a las que te acostumbras con rapidez.

El asiento se sitúa a 790 mm del suelo. Como se estrecha en su parte delantera,a pesar de ser ancha permite llegar al suelo a casi todas las estaturas. Subirla al caballete es muy fácil. El apoyo lumbar es especialmente cómodo cuando se llevan los pies tras el escudo, pudiendo hacer largas tiradas sin apenas fatiga. No obstante, existe en opción un asiento comfort (que eleva la altura 10 mm), así como varios packs intercambiables que pueden acentuar su vis rutera mediante baúl, maletas o antinieblas o un aspecto más deportivo.

Siente la Forza: a trabajar en la Forza vas
El motor de 745 cc, combinado con el sistema DCT, permite que el Honda Forza 750 brille especialmente en recorridos interurbanos. Pensada para acudir al centro de la ciudad desde el extrarradio por vías rápidas, su capacidad para cambiar de marcha de manera óptima garantiza una aceleración poderosa pero suave, ideal para adelantamientos y entradas en autopista.
El equilibrio entre potencia y cilindrada ofrece una conducción relajada y controlada, perfecta para trayectos largos donde el desgaste físico puede ser un problema en modelos menos ergonómicos. La protección aerodinámica es excelente y tardarás en mojarte si ese día no has sacado la ropa de agua. Esa comodidad es extensiva a viajes de media-larga distancia, donde la postura permite largas tiradas y el DCT, distintas maneras de abordar la conducción.

Siente la Forza: en el atasco te hallas
En el entorno urbano, el Honda Forza 750 destaca por su maniobrabilidad y sus prácticas características urbanas. El sistema DCT elimina la necesidad de cambios constantes de marcha, ideal para el tráfico de paradas y arranques, típico de la ciudad. La distancia entre ejes permite rodar a muy baja velocidad sin tener que dar golpes de manillar para no poner los pies en el suelo, ayudando en el culebreo fluido.
El ángulo de giro, bien diseñado, facilita las maniobras y giros en espacios estrechos, mientras que la capacidad de carga, ampliada por los accesorios opcionales como baúles y maletas laterales, agrega funcionalidad vital para los desplazamientos diarios. La comodidad del asiento también juega un papel crucial, percibiendo los trayectos más cortos (por placenteros).

Siente la Forza: a divertirnos vamos
El modo manual del DCT transforma la experiencia de conducción en todos los sentidos, al permitir al conductor tener un control total sobre los cambios de marcha, aportando una experiencia más directa y envolvente. En carreteras de curvas, esta característica permite explotar el par y la respuesta del motor en cada curva. Es muy divertido ir cambiando con la mano izquierda para mantener el motor en la zona media, donde está el empuje, en lugar de estirar las marchas que aunque puede, es menos disfrutón.
El conductor puede anticipar y ajustar las marchas para cada curva, haciendo que el manejo sea dinámico y entretenido. Es mucho más fácil concentrarse en la trazada, en los puntos de frenada o en la propia postura solo por el simple hecho de no tener que emplear “recursos cerebrales” en la operación embrague-cambio. Lejos de perder la autenticidad de los cambios de marcha (que en el fondo, tampoco tienen casi ningún scooter), se convierte en un placer al entrar muy fácilmente en comunión con el Forza.
La estabilidad es muy buena en curvas rápidas, mientras que en los tramos revirados sorprende su agilidad para cambiar de trayectoria, fruto de la combinación del bajo centro de gravedad y de la rueda trasera de 15 pulgadas. La delantera, de 17 pulgadas, es la responsable de que el tacto del tren delantero sea “de moto”; y es que, en el fondo, es una gran moto.




