Algunos Ayuntamientos han anticipado en sus Ordenanzas municipales la limitación a 30 km/h para calles de un solo carril; es el caso de Madrid sin ir más lejos, y el ejemplo lo seguirán otros. Para anticiparse, o quizás para situarse en su papel de gestor de la circulación, la Dirección General de Tráfico prepara una modificación del Reglamento General de Circulación para fijar en esos 30 km/h la velocidad digamos normal de las calles urbanas, en lugar de los actuales 50 km/h genéricos.

Así lo ha confirmado el Ministro del Interior (de quien depende la DGT), Grande-Marlaska, en su discurso inaugural de la conferencia internacional “¿De la visión cero al objetivo cero? Liderazgo en la mejora de la seguridad vial” organizada por la Fundación Mapfre. Este Congreso reunió a expertos en seguridad vial de España y de otros países. También confirmó que durante los próximos meses, y antes del verano, estarán listos los planes de medidas dedicados a ciclistas y motoristas, de los que ya dimos un avance y se van confirmando.

Igualmente, el Ministro hizo mención a la limitación genérica a 90 km/h en carreteras (ahora hasta 100 km/h con arcenes anchos, que no son muchas). En cuanto al límite de 30 km/h, han sido diferentes Ayuntamientos los que han pedido una implantación a nivel estatal para impedir confusiones en los conductores, pese a la señalización. La idea es “tranquilizar” el tráfico urbano en calles de un solo sentido o un solo carril por sentido (en avenidas o calles anchas se mantendrían los 50 km/h actuales). Así, en caso de atropellos o accidentes con ciclistas (o motoristas…) los daños de la víctima serían menores, igual que las posibilidades de fallecer. En 2017 murieron 351 peatones en España.






