Normalmente todos los participantes que acuden al Rally de Sturgis con sus motos son capaces de pilotarlas, pero hay veces que aparecen verdaderas obras de arte e ingeniería, que no son capaces de arrancar. Esto es lo que le ocurre a la moto que ha fabricado Keith Booth.
El nuevo vecino de Sturgis no quiso perderse esta gran concentración motera, Booth tenía una idea pero necesitaba ayuda para sacarla adelante, así que no dudo en publicar un post en Facebook pidiendo huesos para hacer una obra de arte, y finalmente lo consiguió.
Después de que una habitante de Newell viera su anuncio se desplazó hasta Sturgis para llevarle huesos de vaca. Keith Booth se puso manos a la obra y treinta horas después había construido una moto con más de 150 huesos de vaca.
Keith Booth ha afirmado cuál ha sido la parte más complicada en la construcción, “la estructura, porque los huesos son relativamente frágiles y hay que conseguir que se mantengan sin romperse por la mitad o quebrantarse. Sólo uso huesos viejos que han muerto de manera natural, yo no voy a las carnicerías, estos huesos han existido por años, años y años”.
Durante el Rally de Sturgis, Rapid, como la ha bautizado Keith Booth, se ha convertido en el centro de todas las miradas, convirtiéndose en la pieza más fotografiada de la concentración. Ahora esta moto-hueso está a la venta por más de 3.000 dólares.





