Realizada por Doug Siddins y Nick Jaquez, la “Black Hills Beast” nació de una sencilla pero desafiante frase lanzada por los directivos de Indian: construirnos una moto para subidas extremas. Y con ello se pusieron manos a la obra.
Según el propio Doug Siddins, la preparación ha sido fácil y difícil a partes iguales. Fácil porque el resultado en cuanto a la estética que debía guardar y las modificaciones necesarias estaban claras desde un principio, pero difícil desde el punto de vista de que con una Indian Scout se pudiese llegar a ese resultado más o menos esperado.
Se empezó trabajando en el escape que está firmado por RPW USA para, posteriormente, proceder a alargar el basculante. Esto obligó a realizar otras modificaciones como pasar de la transmisión original por correa por otra mediante cadena. De ésto se encargo Zipper Performance mientras que el basculante y el kit de transmisión vino de la mano de BTR Moto.
Una vez solucionada la transmisión era el momento de conseguir mayor potencia al motor con un kit de Dobeck Performance así como el montaje de una nueva suspensión tanto delante como detrás que permitiese transmitir el máximo de agarre al suelo. Traxxion Dynamics realizó las modificaciones oportunas en la horquilla mientras que detrás se montó unos muelles de Fox Shocks.
Con un nuevo manillar que mejora la postura de conducción así como un reposicionamiento de las estriberas y la adopción de un cambio rápido, el conjunto ya estaba prácticamente terminado a falta de una placa portanúmeros delantera que incluye una luz tipo LED y unos neumáticos especiales dotados de cadenas para aumentar el agarre.
Todo el trabajo de la Indian “Black Hills Beast” (que recibe el nombre por el emplazamiento de Sturgis, en las Black Hills del sur de Dakota) finalizaba con un acabado en polvo de varias de las piezas realizado por Ricochet Customs y el de pintura firmado por Starr Studios.
Además la “Black Hills Beast” no se queda como una moto de exposición sino que debutará antes de final de año en competición con el fin de demostrar de lo que es capaz en el terreno para el que fue diseñado: las subidas imposibles de Hillclimbing.









