Tal y como anunciamos el año pasado, Honda sigue inmersa en la fabricación de una superbike matriculable con propulsor de 4 cilindros en V. Heredando soluciones de la actual CBR y la exclusiva RC213V-S, Honda vuelve a apostar por un motor que siempre ha sido clave en sus motos de gran cilindrada desde hace más de tres décadas. Electrónica y potencia no le faltarán.
A tenor de los gráficos y esquemas de las primeras patentes, la nueva V4 dispone de una carrocería muy envolvente, colín ancho con triple entrada de ventilación y escape con silenciador corto por el lateral derecho. Los colectores de la pareja de cilindros traseros salen por la parte trasera de los mismos, mientras que los de la pareja delantera parten del frontal. El subchasis es bastante largo y la posición de las estriberas muy agresivas.
Ante este nuevo modelo, falta saber el planteamiento y objetivos que Honda pretende conseguir. Actualmente, la Honda VFR800F es el único modelo sport-turismo con mecánica V4 pues la VFR1200F ha desaparecido con la llegada de la normativa Euro 4, tras 7 años en el mercado. Por ello, es lógico pensar que esta futura ¿VFR1000F? cubra este hueco. Por otro lado, Ducati ya ha declarado que la sucesora de su actual Panigale estará propulsada por una mecánica V4, por lo que Honda también puede planteársela como sustituta de su actual CBR1000RR para competir en el Mundial de Superbike 2019.







