La Vespa Primavera es uno de esos scooters que son fácilmente reconocibles desde lejos, y de un vistazo al punto que son un icono con ruedas, un emblema. Y cuando uno se convierte en un emblema, hay otros que quieren aprovechar el tirón y empiezan a ofrecer productos similares.
Piaggio ha conseguido que la EUIPO (Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea) reconozca precisamente la forma de la Vespa Primavera como una marca tridimensional protegida en los 27 países. No hablamos del nombre Vespa o de su logotipo, sino de la propia apariencia del scooter.
El registro fue aprobado el 22 de julio de 2026, y cubre tanto vehículos de dos ruedas como modelos a escala. Piaggio ya había conseguido protecciones similares en Italia en febrero de 2024 y en Reino Unido en noviembre de 2025.

¿Dónde termina la inspiración y empieza el clon de la Vespa Primavera?
Ahí está precisamente lo complicado. Un faro redondo, un escudo delantero curvado, una carrocería trasera con formas suaves o una plataforma plana no pertenecen en exclusiva a Vespa. Lo que se protege es el conjunto y una silueta que, después de décadas en el mercado, resulta inmediatamente reconocible.
La propia EUIPO considera que esa imagen ha adquirido suficiente carácter distintivo como para que los usuarios la relacionen con un origen comercial concreto. Eso da a Piaggio una herramienta mucho más fuerte para actuar contra modelos que se acerquen demasiado al diseño de la Primavera, al menos dentro del marco de la Unión Europea.

La protección tampoco obliga a mantener congelada su estética. Las futuras evoluciones podrán seguir cubiertas siempre que conserven los rasgos esenciales que hacen reconocible al modelo.
Vespa lleva en el mercado desde 1946 y precisamente ahí está la dificultad: su influencia sobre el diseño clásico de los scooters es enorme. Seguirán existiendo modelos retro y seguirá habiendo inspiración, pero a partir de ahora habrá que medir bastante mejor dónde termina una cosa y empieza la otra.




