Meter una moto de combustión en un vadeo profundo nunca es una buena idea si no tenemos muy claro hasta dónde podemos llegar. El agua y los motores de combustión no se llevan precisamente bien, pero Horse Powertrain ha decidido enfrentarse directamente a ese problema con su nuevo HORSE B20.
Se trata de un cuatro cilindros 2.0 turbo de gasolina con inyección directa y ciclo Miller, desarrollado específicamente para SUV y pick-up electrificados destinados a un uso off-road exigente. Lo llamativo no son solamente sus prestaciones, sino que el motor está preparado para seguir funcionando incluso sumergido hasta en más de un metro de agua.
Para conseguirlo, Horse ha llevado la protección hasta el estándar IPX8. Los componentes eléctricos están impermeabilizados, se han desarrollado juntas específicas y también se han protegido los puntos de unión entre el motor y la transmisión para impedir la entrada de agua.
La electrónica también interviene cuando las cosas se complican. Diferentes sensores detectan cuándo el motor está sumergido y, en ese momento, modifican su funcionamiento reduciendo la potencia y suavizando la respuesta del acelerador para facilitar el paso por el agua.

Como sabes, los motores de combustión tienen un serio problema con el agua. Necesitan aire para funcionar y, si éste entra acompañado de agua por la admisión, ya tenemos líos y, por supuesto, la avería puede ser importante. Lo curioso es que mientras todo esto está en pleno desarrollo, en las motos eléctricas las cosas son diferentes.
Por mucho que siempre nos hayan dicho, y con buen criterio, que mezclar agua y electricidad es peligroso, siempre que batería, conexiones y electrónica estén correctamente selladas, puede seguir funcionando incluso bajo el agua. Aunque resulte extraño juntar electricidad y agua en la misma frase, hay que reconocer que en este sentido (al menos), las eléctricas parten con ventaja.
El motor aguanta 1,1 metros, pero eso no convierte al vehículo en submarino
Pero volviendo al desarrollo de este motor y sus capacidades, Horse deja claro que una cosa es lo que puede soportar el propulsor y otra muy distinta la capacidad de vadeo del vehículo completo. La ubicación de la admisión (si entra agua por esta se acaba la fiesta), la instalación eléctrica y el resto de componentes siguen marcando el límite.
Un buen ejemplo es precisamente el primer modelo que utiliza este motor. El HORSE B20 ya está montado en China en el Geely Galaxy Cruiser 700, un gran SUV híbrido enchufable cuyo sistema completo supera los 1.100 CV.
Aunque el motor soporta esos 1,1 metros de inmersión, el vehículo tiene una capacidad de vadeo de aproximadamente 800 mm. Sigue siendo una cifra considerable, pero demuestra que impermeabilizar el propulsor no elimina todas las limitaciones porque entran en juego otros factores.

Técnicamente, el B20 desarrolla entre 190 y 252 CV dependiendo de la versión y entrega entre 300 y 380 Nm de par. Pesa unos 130 kg y Horse anuncia una eficiencia térmica del 48,4%, apoyándose en soluciones como inyectores de alta presión, pistones optimizados o una bomba de aceite de caudal variable.
También está preparado para trabajar bajo fuertes inclinaciones y soportar pendientes del 100%, aproximadamente 45 grados, algo que encaja con el tipo de vehículos para los que ha sido desarrollado.
Por ahora nadie ha anunciado una versión para moto, pero adaptar toda esta tecnología no parece ni sencillo ni práctico. Al menos, eso sí, mientras llega este avance siempre se puede hacer como los genios de Bikes and Beards, ponerle un snorkel a la moto y meterte en la piscina. Pero eso es otra historia…



