Las ventas de motos en Brasil reflejan la crítica situación que atraviesa la economía del país carioca en estos mismos momentos, con cierre de empresas, incremento del paro y dificultades para acceder al crédito. La asociación de productores del sector de las dos ruedas destaca que esta situación está provocando el cierre de más de las mitad de los concesionarios motociclistas debido a la caída de las ventas derivado de la crisis, porque los usuarios brasileños no se atreven a solicitar ninguna clase de créditos por temor a no poder hacer frente a los pagos.
En el primer trimestre de 2016 se vendieron en Brasil 286.172 motos, lo que supone una caída del 12,4 por ciento con respecto a las cifras del primer trimestre de 2015. Como podemos ver, el volumen de la venta de motos en Brasil es impresionante en comparación con las cifras que se manejan en nuestro país.
Las motos más vendidas en Brasil son las de pequeña cilindrada, pero según un estudio de la asociación que representa a la industria, actualmente solo se conceden dos de cada diez créditos solicitados, y eso afecta directamente a la compra de motos. Los fabricantes están muy alarmados, por eso la industria ha comenzado a protegerse ante un desplome mayor.
La producción se ha reducido notablemente, recortándose en un 36 por ciento (227.426 motos producidas frente a las 360.187 que se fabricaron en el primer trimestre de 2015). Las previsiones iniciales de producción para 2016 contemplaban ya una reducción en comparación con los datos de 2015, pero no era tan severa como la experimentada en realidad. Se contemplaba reducir la producción en solo un 9,7 por ciento, dejándola en solo 1.140.000 unidades, pero si se mantiene el ritmo del primer trimestre apenas se alcanzarán las 900.000 matriculaciones. Son cifras desorbitadas para cualquier mercado europeo, pero que en el caso de Brasil anticipan una situación muy comprometido para el actual ejercicio.





