No son muchos moteros los que, probablemente, conozcan la historia personal y de superación de Bessie Stringfield (1912-1993). Sin embargo, ahora y gracias al documental “To Myself, With Love: The Bessie Stringfield Story”, es solo cuestión de tiempo de que esto cambie. Entre otras cosas, porque ha sido seleccionado como aspirante a llevarse, nada más y nada menos que un premio Óscar.
“To Myself, With Love: The Bessie Stringfield Story”: Una historia de amor por las motos
Este documental, obra de la directora Diane Fredel-Weis, relata las vicisitudes que tuvo que pasar Bessie Stringfield buena parte de su vida por el simple hecho de haber nacido con las motos metidas en vena. Según parece, Weis pasó cinco años en investigación y producción, reuniendo un equipo para contar la historia de esta pionera.
En el libro Motorcycles for Women Only, Jude Smallwood, autora del mismo, amiga íntima de Bessie Stringfield, relata algunos capítulos de la vida de esta, con la que compartió anécdotas y carretera. Según se detalla en la propia web del documental:
“Conoció a Bessie en 1979 en el sur de Florida. Se unieron por su amor por las motos y se hicieron buenas amigas. Jude y Bessie hacían viajes a los Everglades y visitaban a amigos locales. Jude aparece en el galardonado documental To Myself, With Love: The Bessie Stringfield Story y comparte ideas sobre Bessie y habla sobre su estrecha amistad.”
Ahora la historia de Bessie Stringfield ha sido nominada para los Premios Óscar en la categoría “mejor cortometraje documental”. Antes de eso ha sido presentado y galardonado en distintos festivales de cine, dando habida cuenta de su impacto entre el público.
Porque «To Myself, With Love: The Bessie Stringfield Story» no solo relata la historia personal de Bessie Stringfield. Pone de relieve las dificultades que presentaba nuestro mundo hace apenas un siglo, cuando ver a una mujer a lomos de una moto era algo casi inconcebible.
Bessie, también conocida como la “Reina de las motocicletas de Miami”, viajó por gran parte de EE. UU., pero también por otros lugares del mundo, como Europa, Brasil y Haití. Sirvió para el ejército yanqui en el transcurso de la II Guerra Mundial, como mensajera militar, y trabajó realizando espectáculos de acrobacias sobre su moto.
En el año 2000, la AMA creó el «Premio en memoria de Bessie Stringfield» para reconocer los logros destacados de una motociclista femenina. Stringfield fue incluida en el Salón de la Fama de la Motocicleta en 2002. En 1990, la AMA le rindió homenaje en su exposición inaugural «Heroes of Harley-Davidson«, ya que poseía nada menos que 27 motocicletas Harley.
Hoy su historia late con más fuerza que nunca, y quién sabe, quizás más de tres décadas después de su muerte, se le reconozca todos los méritos acumulados a lo largo de su prolija vida, concediéndole un premio Óscar al documental encargado de acercarnos sus vivencias.