La Gazzeta dello Sport sorprende con una entrevista a Davide Brivio, máximo responsable del equipo de Suzuki en MotoGP, en el que el italiano ha repasado la situación actual de la fábrica de Hamamatsu pero también ha mirado hacia el futuro. Joan Mir se encuentra en la segunda posición del campeonato de pilotos y con opciones serias de luchar por el título. También han sido competitivos en pistas en las que se necesita mucho motor algo que en teoría jugaría en su contra y cuentan con una moto y unos pilotos que parecen capaces de gestionar mejor que nadie los neumáticos. Ahora saben de lo que son capaces y están dispuestos a luchar por el título: “Si fuimos competitivos en Austria, una pista para motos rápidas, significa que vamos fuertes incluso en pistas desfavorables sobre el papel”. Pero esta situación contrasta con una realidad y es que Joan Mir no ha logrado su primera victoria y que, además, desde Japón están más atentos que nunca a las evoluciones de sus motos en el año de su centenario: «El problema positivo es que las expectativas también están aumentando dentro de Suzuki. Los directivos nos felicitan, preguntan… «.

Está claro que el momento que está atravesando Suzuki ahora mismo es para centrarse únicamente en disfrutarlo y aprovecharlo. Independientemente de lo que suceda de aquí a final de temporada tanto Mir como Rins han sido capaces de subir al podio y el piloto mallorquín está luchando por el campeonato, algo que no sucedía desde el año 2000, cuando Kenny Roberts Jr. se llevó el título de Campeón del Mundo de 500 cc.
Sin embargo en Suzuki siguen mirando al futuro y, especialmente, con la puerta que se ha abierto con la marcha de Ducati de uno de sus rivales, Andrea Dovizioso. Brivio ha reconocido que han hablado con él pero solo para piloto probador y que incluso en ese caso ya cuentan con Sylvain Guintoli con quien se encuentran satisfechos: «En realidad, no tenemos grandes espacios. Hablamos con él, la única oportunidad que podemos ofrecerle hoy es como piloto de pruebas, pero tenemos a Guintoli y estamos contentos con él». Así pues parece que “Dovi” no lo tiene fácil para vestirse de azul aunque sea solo como piloto de pruebas.
Igualmente siguen trabajando en la posibilidad de contar con un equipo satélite y es en ese punto donde vuelve a aparecer Valentino Rossi. A pesar de la relación de Rossi con Yamaha, la situación de los fabricantes podría llevar al VR46 a subir a MotoGP y pasar a ser un equipo Suzuki. En cualquier caso eso sería en 2022, cuando se ha confirmado que cada fabricante tendrá cuatro motos y Ducati perderá (por tanto) dos. Sin embargo Brivio no lo ve claro: «Tiene una relación privilegiada con Yamaha, lo más natural sería que el VR46 fuera con ellos. Aunque en una perspectiva más inmediata, podría suceder que el VR46 entre a partir de 2021 para convertirse en un equipo Ducati».



