Esta custom, una preparación única encargada por SEGA para su campaña “Fearless: Year of Shadow”, será subastada por Bonhams en su subasta Autumn Stafford, que se celebrará en octubre en Stafford, Reino Unido. La estimación inicial se sitúa entre 10.000 y 15.000 libras, aproximadamente entre 11.700 y 17.500 euros, aunque al tratarse de una pieza única y con una finalidad benéfica, la cifra final podría superar con creces esta valoración.
Y aquí es donde la historia deja de ser simplemente una curiosidad relacionada con Sonic.
Una fundación nacida del recuerdo de Luca Guintoli
Sylvain Guintoli y su familia crearon la Fundación Luca Guintoli después del fallecimiento de su hijo Luca, que falleció en 2025 a los 6 años tras luchar contra un cáncer. Y, como es lógico, el objetivo de la organización es ayudar a niños afectados por cáncer o autismo y prestar apoyo a sus familias en Inglaterra y Gales. Desde entonces, el excampeón del mundo de Superbikes ha encontrado en las iniciativas solidarias una manera de mantener vivo el recuerdo de su hijo y, al mismo tiempo, intentar ayudar a otras familias. Un gesto maravilloso.
Una de las acciones más llamativas, que os contamos en su momento, llegó el pasado mes de abril, cuando Guintoli completó el Maratón de Londres junto a sus hijas Alicia y Layla vestido con un mono de cuero de competición personalizado. El traje llevaba referencias a Sonic, el personaje favorito de Luca, y la iniciativa consiguió recaudar más de 15.000 libras, unos 17.500 euros, para la PASIC, organización británica dedicada a ayudar a niños con cáncer y a sus familias.
Guintoli terminó los 42,195 km en 3 horas, 47 minutos y 46 segundos, en lo que él mismo describió como un récord no oficial para un maratón disputado con equipamiento “casi” completo de motociclismo.
Todo empezó con Sonic
La conexión entre Guintoli y esta moto comenzó precisamente con aquel homenaje. Como os comentamos antes, Luca era un gran aficionado a Sonic el erizo y cuando el piloto decidió participar en el Maratón de Londres con un mono de competición, pidió a RST que preparara un diseño especial inspirado en el famoso personaje de SEGA. Pero, para poder utilizar oficialmente la imagen de Sonic, Guintoli contactó con SEGA. Y la compañía no solo aceptó la propuesta, sino que decidió ir un paso más allá.
SEGA tenía en su poder una motocicleta creada para su campaña “Fearless: Year of Shadow”, dedicada a Shadow el reizo, y encontró una nueva utilidad para ella: convertirla en una «pieza solidaria». La Dark Rider había sido construida como una recreación real de la motocicleta asociada al universo de Shadow y había recorrido diferentes eventos promocionales durante la campaña de 2024, entre ellos el Gran Premio de Gran Bretaña de MotoGP en Silverstone, Gamescom, EGX y distintas acciones relacionadas con el estreno de Sonic 3.
Terminada la campaña, la moto podía haber acabado simplemente almacenada. Pero como os estamos contando, amablemente SEGA decidió entregarla a la Fundación Luca Guintoli para que se utilizara para recaudar fondos.
Una custom de 1.750 cc muy poco convencional
Aunque su aspecto parece sacado directamente de un videojuego, debajo de la carrocería hay una motocicleta real y bastante espectacular. La Dark Rider está construida sobre un chasis del tipo Bourget del 2000 y utiliza un motor bicilíndrico en V S&S Super Stock de 1.750 cc con culatas Edelbrock. El propulsor está asociado a una caja de cambios Ultimate de 6 velocidades.
El conjunto pesa unos 280 kg y mide aproximadamente 2,6 metros de longitud, con 1,1 metros de altura y 900 mm de anchura entre los extremos del manillar. Visualmente todo gira alrededor de Shadow the Hedgehog. El negro domina una carrocería completamente personalizada, mientras que los detalles rojos y la iluminación integrada en diferentes partes de la moto refuerzan su inspiración en el personaje de SEGA.
No es, por lo tanto, una simple moto pintada con los colores de Shadow. Se trata de una pieza creada específicamente como elemento promocional y coleccionable para la campaña “Year of Shadow”.
Lo más curioso: no puedes llevártela a dar una vuelta
Aquí llega uno de los detalles más importantes para cualquier posible comprador. Aunque la Dark Rider dispone de documentación británica en orden, y está registrada, actualmente no está preparada para circular por carretera. La moto se encuentra configurada como pieza de exposición y su depósito de combustible es, en realidad, una «pieza de espuma». Para volver a ponerla en condiciones de funcionamiento habría que sustituir el depósito y realizar diferentes trabajos de reacondicionamiento.
Bonhams considera además que podría tratarse de la primera ocasión en la que una pieza de coleccionismo procedente directamente de SEGA llega a una subasta, lo que añade otro elemento de interés para los coleccionistas.
Bonhams renuncia a parte de sus ingresos para la Funcación Guintoli
La iniciativa también ha conseguido implicar a Bonhams. La casa de subastas se ha encargado de gestionar la venta y, según la información facilitada por Guintoli, sus especialistas han colaborado con el proyecto para intentar que la mayor cantidad posible del dinero obtenido termine en la fundación. La subasta se celebrará dentro de la Autumn Stafford Sale, asociada al Classic Motorcycle Mechanics Show, y la Dark Rider se ofrecerá sin precio de reserva. La estimación oficial de Bonhams es de 10.000 a 15.000 libras, alrededor de 11.700 a 17.500 euros.
Sin duda, la Dark Rider probablemente atraerá todas las miradas cuando llegue al escenario de Bonhams. Su enorme tamaño, el diseño inspirado en Shadow y el hecho de que exista una única unidad son argumentos suficientes para despertar el interés de coleccionistas. Además, detrás de ella hay una familia que ha decidido transformar una pérdida devastadora en una forma de ayudar a otras personas.













