Matt Black y El Solitario fueron los anteriores en mostrar sus creaciones al amparo del Yard Built. Ahora llega el turno a Ad hoc Café Racers con su XSR700 Otokomae, una street tracker de colores contundentes.
Tal y como comenta el comenta el coordinador de marketing de Yamaha Motor Europe, Cristian Barelli: “Me encanta el estilo radical que ha ideado David. El diseño “street tracker” le va genial a la XSR700 y el lacado es completamente exclusivo. También respetó la norma básica de no recortar o soldar el chasis original, lo que demuestras que la XSR se puede transformar para destacar, sin realizar reformas de importancia. Los detalles personalizados tienen una impecable factura y no perjudican la capacidad de conducción de la XSR700 ni su divertida conducción”.
Tal y como adelantó en su momento David, para la preparación ha usado prácticamente todas las piezas de Yamaha. Únicamente una pequeña parte la ha fabricado a mano. Así la tija y el manillar son de la Yamaha MT-09 mientras que la horquilla (con los intermitentes incorporados), los discos de freno, la bomba de freno y la de embrague son de una Yamaha YZF-R6. De la primera de las Master of Torque, de la MT-01, ha cogido prestado el faro delantero y su soporte. El clausor de contacto se ha pasado a la parte derecha de la moto, debajo justo del depósito.
El subchasis trasero es nuevo y está atornillado al chasis e integra las luces, por un lado la de posición/freno y por otro intermitentes. Por delante de él, el hueco bajo el asiento es ahora mayor gracias a la incorporación de un filtro de aire deportivo. El escape también es nuevo y viene firmado por SC Project. El amortiguador trasero de Gears Racing, 15 mm más largo, y el asiento tapizado en cuero ofrecen a la XSR700 Otokomae una nueva postura de conducción.
Las llantas Borrani de radios montan neumáticos Michelin, y le dan a la moto un aspecto muy rudo. El depósito el el original pero incorpora una cubierta personalizada en cuatro módulos. Debajo, el radiador se ha lacado en negro para que haga juego con el motor.
Quizás lo que más os haya llamado la atención es la combinación de colores en la XSR700 Otokomae. Una decoración retro en azul y amarillo, tradicionales tonos de Yamaha pero con una vuelta de tuerca para que no pase desapercibida.
De diez.







