El legado como actor de Robert Redford es inmenso, con más de 50 películas a sus espaldas y títulos míticos “Dos hombres y un destino”, “El golpe” o “Los tres días del cóndor”, que le valieron tanto el reconocimiento del público como el de la industri,a llegando a ganar Óscar, Globos de Oro y BAFTA, además de recibir muchos otros reconocimientos.
Pero ahondando en su trayectoria nos paramos en 1970, año en el que se estrenó “Little Fauss and Big Halsy”, que a España llegó con el nombre de “El Precio del Fracaso”. Se trata de una película dirigida por Sindey J. Furie, escrita por Charles K. Eastman y en la que Redford compartía el protagonismo con Michael J. Pollard.
Ambos estaban metidos en el mundo de las carreras de motos aunque de manera muy distinta, ya que Redford interpretaba a Halsy Knox, un piloto profesional y con un toque despreocupado al estilo de lo que se interpretaba que pasaba por entonces en las carreras, y que tenía mucho de real. Mientras Pollard interpretaba a Little Faus, que era piloto amateur y que queda prendado de la figura del profesional.
A partir de ahí y con la reticencia del padre de Faus, él y Knox comienzan una amistad que les lleva incluso a asociarse después de que Hasly haya sido expulsado de las carreras por beber en los circuitos, y Fauss se haya roto la pierna. Esa colaboración deja paso a una relación en la que Knox (Ford) es superior en rendimiento tanto en la pista como fuera.
No fue la película más aclamada de Robert Redford, pero no era un film de serie B
Pero todo comienza a complicarse cuando aparece Lauren Hutton como Rita Nebraska, y que se siente atraída por Knox a pesar de que Fauss es quien pretende cortejarla. A toda esta situación hay que sumar un embarazo, la muerte del padre de Fauss, la intención de Knox de no hacerse cargo de sus obligaciones… todo un cambalache que termina desembocando en el circuito de Sears Point International Raceway.
En la pista la moto de Hasly falla durante la carrera, una carrera en la que Fauss se pone al frente. Sin duda una película muy al estilo de los años sesenta y principio de los setenta, pero que retrata la cara b de las carreras de aquella época, y la diferencia de un tiempo en el que amateurs y profesionales competían juntos.
Por cierto, si te lo preguntas no es en absoluto una película de serie B. Costó 2,5 millones de dólares de la época grabarla, y la canción principal de la banda sonora es del mismo Johnny Cash, y en la BSO también aparecen Carl Perkins y Bob Dylan.
