Revival Cycles siente una predilección casi obsesiva por las motos de carreras de los años 80 y 90. Es por ello que desde que cayó en sus manos una BMW S1000RR, tenían muy claro que querían transformar la deportiva alemana en una moto con la apariencia de hace 30 o 40 años.
Tras desmontar la moto, pulieron completamente el chasis ya que el acabado negro no iba a conjuntar con la terminación metálica con la que querían dejar el carenado que iba a ser fabricado íntegramente en aluminio, de lejos la parte de la transformación que más tiempo les llevó dejar lista.
Además, todo el cableado y centralitas fueron trasladadas al nuevo hueco que se creo bajo el colín, que además cuenta con el detalle de integrar sendas placas portanúmeros en sus laterales y, por encima, un nuevo asiento en un azul que contrasta con el resto de la moto.
Lo cierto es que no tuvieron que tocar nada del motor, más allá de algún pequeño ajuste en la ECU derivado del nuevo escape de aspecto retro que diseñaron y fabricaron para la BMW S1000RR “Speed Metal”.
Además del carenado, el depósito de combustible también es de nueva factura ya que querían que este pudiese albergar algo más de capacidad que el tanque de origen. Su intención con esta moto no es sólo lucirla sino también correr con ella en carreras de resistencia.
Tras terminar completamente la motocicleta, se dieron cuenta que con el acabado completamente metálico a la moto le faltaba algo. Pero al mismo tiempo no querían pintarla y que se perdiese todo el trabajo de chapa realizado a mano. Es por ello que recurrieron a Nico Sclater, de Ornamental Conifer y tras unas cuantas horas, les sugirió decorar la Speed Metal de forma similar a algunos Porsche antiguos que utilizaban patrones geométricos. Dicho y hecho, tres días después la BMW S1000RR de Revival Cycles lucía el aspecto definitivo que podéis ver en las imágenes y en el vídeo que os mostramos a continuación.








