[the_ad_placement id="adsense-mega-2-mobile"]

Los mejores productos para limpiar la moto

Fotos: SMN
SoyMotero.net
Las lluvias, las heladas, la sal de la carretera... Al final por mucho que uno se lo proponga la suciedad se va apoderando de nuestra máquina, así que toca volver a ponerla en su sitio con una buena limpieza. ¿Cómo hacerlo? ¿Qué productos emplear?
Publicidad

Al igual que sucede en la vida en general ante un problema hay diferentes soluciones que nos sirven para salir del entuerto con mayor o menor efectividad y también mayor o menor coste. Que quede claro que lo más barato, que es dejar la moto bajo la lluvia no es nada efectivo, por mucho que pueda parecer en un principio, así que vamos a ver el resto de opciones que tenemos.

Jabón de moto

Al ser un producto específicamente pensado y diseñado para limpiar las motos, cuenta con que se empleará en partes delicadas, donde hay que tener cuidado con la corrosión y el deterioro.

Además muchos de estos productos cuentan con aceleradores del secado y otros aditivos que buscan que a la hora de secar la moto, uno de los momentos más delicados si se quiere tener un buen acabado, no queden marcas y restos del producto.

Quita grasas

Aunque parezca mentira, la mayoría de la moto se puede limpiar con cualquier quita grasas doméstico. Aún así lo aconsejable es emplearlo en las zonas de mayor suciedad y sobre todo en aquellas que acumulan la grasa de la cadena.

Las pinturas que emplean las motos aguantarán un uso moderado del producto sin deteriorarse y se trata de una gran ayuda con las manchas más rebeldes.

Sprays limpiadores

Hay algunas marcas que cuentan con productos en spray para poder realizar un lavado en seco. Se trata de un compuesto químico que podríamos comparar con los quita grasas convencionales aunque desarrollado teniendo en cuenta todas las características de la moto.

Además, estos productos para limpiar la moto suelen llevar ingredientes que ayudan a frenar la corrosión a la par que protegen la pintura sin deteriorar plásticos y cauchos.

Contact cleaner

Este si que es un producto más agresivo y por tanto hay que emplearlo con mucho tacto. Están especialmente diseñado para limpiar frenos (de disco y tambor), así como superficies metálicas de la moto y también sistemas eléctricos (limpia la suciedad y la electricidad pasa fácilmente).

En cualquier caso se trata de un producto corrosivo para la pintura, por lo que hay que afinar la puntería. Aunque no debería dañar los neumáticos, ni los plásticos en general, casi mejor evitar que el contact cleaner contacte con ellos.

Toallitas limpiadoras

Quizás no sea la mejor de las soluciones si uno quiere limpiar a fondo su moto, pero lo que si está claro es que las toallitas limpiadoras son productos fáciles de utilizar si uno quiere dar un repaso rápido a su montura y sobre todo en algunas partes de la misma. Si se trata de quitar polvo acumulado por unos días sin uso de la moto, una “pasadita” la hará lucir de nuevo y nosotros casi sin mancharnos y desde luego sin mojarnos lo más mínimo.

Como es obvio, para una limpieza en profundidad estos productos no son nada efectivos.

Limpiadores con pulimento

En todas las motos hay zonas que o bien son metálicas sin recubrimiento (acero inoxidable) o bien cuentan con un recubrimiento cromado. Para limpiar esas zonas específicas hay productos como los limpiadores con pulimento, que a la vez que quitan la suciedad vuelven a pulir el material, haciéndolo regresar a un estado previo.

Sobra decir que son altamente abrasivos y por lo tanto su uso en cualquier otra superficie acabará con un disgusto de consideración, así que mejor no intentarlo…

Limpia muebles

Sí, sí, no se nos ha ido la cabeza. Para dar un buen acabado a las llantas si estas únicamente tienen suciedad, otro producto del hogar que puede echarnos una mano son los sprays limpia muebles. Su baja capacidad de corrosión y el acabado que dejan lo convierten en el arma secreta de muchos usuarios. También te ayudará en los plásticos, ahora, ten cuidado que como limpies el asiento va a patinar como si fueras sentado en un trozo de hielo.

Jabón de cocina

Desde luego que el jabón de cocina es algo que todo el mundo tiene en casa (a no ser que se haya acabado) y es una opción a valorar. Es barato, el resultado no es que sea para tirar cohetes pero es algo socorrido que puede sacarnos del apuro si nos esmeramos y le damos bien con la esponja, quizás el factor más importante. Sin embargo hay que tener cuidado, pues algunos de estos productos pueden llevar elementos abrasivos que podrían afectar (en el peor de los casos) a las zonas de pintura fomentando la corrosión

Eso sí, este método únicamente es útil para zonas de suciedad moderada. Una buena cantidad de barro o de grasa no van a desaparecer por mucho que nos esforcemos.

Gasolina + limpiacristales

Entramos en un terreno algo más pantanoso, la fabricación de nuestro propio elemento de limpieza. Como todos sabemos la gasolina es un gran quita grasas, pero su efecto puede ser devastador en las piezas pintadas de la moto. De echo su poder disolvente puede hacer que la pintura o la laca simplemente desaparezcan. Es por ello que aunque mezclado en una proporción que rondaría el 40% de gasolina frente al 60% de limpiacristales sigue siendo una bomba.

En realidad el efecto que se consigue es parecido al de un potente quita grasas y puede venir bien para quitar un pegote de grasa rebelde o limpiar zonas puramente metálicas. Todo lo que sea salirse de ahí puede acabar en desastre.

Con todas estas opciones ahora ya solamente es cuestión de práctica y empeño que tu moto esté siempre como los chorros del oro. Ahora, si lo tuyo no es darle a la bayeta, siempre te quedará la opción de pasar por un lavadero y que sean ellos los que se encarguen de que tu compañera vuelva a estar reluciente como el primer día.

Lo último

Lo más leído