Royal Enfield es una de las marcas con más historia del panorama internacional. Fundada en Inglaterra en 1891, pasó a fabricar motos ya en 1901. Desde entonces la marca fue evolucionando, pasando hace ya décadas a India desde donde han mantenido la esencia de sus creaciones primero y, ahora, están apostando por nuevos modelos más convencionales.
Ese es el caso de la Royal Enfield Guerrilla 450, una moto versátil, minimalista y que ha servido de base a una preparación elaborada por Autologue Design que ha conseguido convertirla en todo lo contrario. Una moto compleja y poco práctica aunque con unas líneas ciberpunk que, hay que reconocer, tienen su gracia.
Lo cierto es que si no supiéramos que es una Guerrilla 450 sería difícil reconocerlo, porque el diseño futurista y el cambio de la gran mayoría de los componentes hacen que sea prácticamente imposible conseguirlo. Mientras que la moto original es sencilla y casi sin “elementos ornamentales” aquí tenemos carbono por doquier.
De hecho toda la carrocería de la moto es de fibra de carbono, pero también hay piezas fabricadas con plástico acrílico como los aletines delanteros. Hay que sumar, por supuesto, el imponente faro delantero que, como no podía ser de otra manera, es LED.
Tampoco las suspensiones y frenos son de serie, los hereda de una Ducati 848. Una elección llamativa por sobredimensionada pero que en el plano estético encaja a la perfección. Hay que sumar el asiento personalizado y otro montón de detalles que a cada pasada visual que se le da a la moto siguen apareciendo.
El secreto de esta Royal Enfield Guerrilla 450 es el óxido, el óxido nitroso…
Aun así lo que llama la atención más allá de todo ese diseño futurista es una pequeña botella que está bajo el colín. Un pequeño detalle que podría pasarse por alto en un vistazo rápido pero que esconde un secreto: el óxido nitroso.
Y es que sí, por el motivo que sea la gente decidió que a la Royal Enfield Guerrilla 450 le hacía falta un poco de este compuesto químico que tan popular hicieron las sagas de Need for Speed en los videojuegos y de Fast & Furious en la gran pantalla. Un detalle más para una preparación que cuanto más se analiza menos sentido tiene aunque el resultado, eso sí, es digno de las mejores preparaciones.