Aunque el otoño se está acercando a marchas forzadas, todavía nos quedan días de calor intenso por delante, y más todavía dependiendo de en qué zona nos encontremos. Esto, que es algo que puede venirnos bien para disfrutar de la playa, la piscina o las terracitas un poco más de tiempo, es un desafío para la batería de nuestra moto.
Y no, no es un mito, la realidad es que con las temperaturas elevadas y el calor las reacciones químicas en el interior de la batería, que son las que generan la electricidad, se aceleran y puede favorecer a un desgaste más rápido, especialmente si habitualmente hacemos recorridos cortos o hay periodos de inactividad. Si a esto le sumamos los consumos eléctricos residuales, tenemos la combinación perfecta para que vayamos a arrancar y no “haya chicha”.
Por suerte ,no hay por qué resignarse y tenemos opciones para poder intentar evitar el problema, aunque el primero de todos pasa por elegir la batería correcta. Tal como nos recuerdan desde BS Battery, antes de comprar una batería de moto tenemos que asegurarnos que tenga las dimensiones, polaridad, capacidad y potencia de arranque que necesita nuestra moto.

BS Battery cuenta diferentes alternativas distribuidas por BIHR, desde baterías SLA con tecnología AGM, selladas y sin mantenimiento, hasta soluciones SLA MAX o LiFePO4. Estas últimas destacan especialmente por su menor peso, elevada capacidad de arranque y baja autodescarga cuando la moto permanece parada durante un tiempo.
Mantener la carga es tan importante como elegir bien la batería
A partir de la elección correcta es cuando tenemos que seguir dando los pasos correctos, porque no, no todo acaba con tener la batería que nos corresponde. Uno de los puntos que suelen pasarse por alto es de las descargas profundas, si esto sucede afecta y mucho a la vida útil de la batería y puede llegar a dejarla inútil.
Pero evitarlo es tan sencillo como emplear cargadores y mantenedores que conserven automáticamente el nivel de carga. En este sentido, BS Battery, a través de BIHR, tiene disponibles diferentes modelos compatibles incluso para baterías de ácido y de litio.
Igualmente, el riesgo de que la batería llegue un día a su final es evidente porque nada es para siempre por mucho que se cuide. Será entonces cuando hay que contar con un plan B o C, que es el del arrancador portátil. Una solución especialmente útil cuando uno se va de casa a hacer un viaje. BS Battery dispone del Power Box PB-02, capaz de entregar hasta 1.200 A de corriente de pico y equipado con protección frente a inversión de polaridad y un sistema que evita la aparición de chispas durante la conexión.

Además de servir para arrancar la moto, puede utilizarse como powerbank para pequeños dispositivos electrónicos e incorpora una linterna LED con tres modos, dos funciones adicionales que pueden resultar útiles cuando se viaja.
Así que sí, hay varias cosas que podemos hacer para evitar ese momento en el que uno llega con ilusión a su moto, da el contacto, pulsa el botón de arrancar y nuestra moto no vuelve a la vida. Y estar preparado para todos los escenarios hará que todo quede en una anécdota.








