La historia del motociclismo tiene páginas reservadas también para aquellos pilotos que, sin lograr alcanzar el máximo reconocimiento, el de Campeón del Mundo, han tenido un papel importante o diferente. En esas páginas se encuentra, entre otros, Tommy Robb que ha fallecido a los 90 años tras una vida de pasión por las motos.
Como tantos otros pilotos de los años ‘50 del siglo pasado, comenzó en carreras de motocross. Una manera más económica de dar inicio a una carrera deportiva, que fue avanzando primero en las carreras de grasstracks, donde logró varios títulos nacionales de Irlanda del Norte antes de pasar a la velocidad en 1957.
En su primer año en velocidad Tommy Robb ya participó en el Mundial y ¡logró un podio!
Ya en ese primer año participó en una prueba del Mundial de Motociclismo, en el GP del Ulster en la categoría de 250, donde lograba una tercera posición que, en 1958 pasó a ser un segundo puesto. A partir de ahí comenzó su carrera deportiva en el Mundial que fue de menos a más, con participaciones puntuales hasta que en 1962, pasó a ser piloto de Honda para acabar el Mundial de 125 en tercera posición y el de 350 como subcampeón y conseguir sus dos primeras victorias en 250 y 350, en una temporada que participó en cuatro categorías: 50, 125, 250 y 350.
Aun así, lo más importante de aquella temporada es que pasó a ser uno de los primeros pilotos no japoneses contratados por Honda. Algo que hoy es totalmente normal, pero que en aquellos tiempos supuso un cambio sustancial. Su vinculación con la firma nipona no duró más allá del 63, donde no pudo repetir los buenos resultados del año anterior, y tuvo que conformarse con la cuarta plaza final en el Mundial de 250.
A partir de entonces pasó a participar con Suzuki, Bultaco, Aermachy, Norto, Maico, Shepherd, Yamaha o Seeley hasta la temporada de 1973, consiguiendo algunos resultados puntuales importantes incluso en 500, donde no llegó a ganar ninguna carrera, pero cosechó varios podios e incluso acabó cuarto en la general de 1970.
Y todo esto compaginando categorías como se hacía en aquellos tiempos. Eso lo hacía especialmente en la Isla de Man donde competía en 125, 250, 350 y 500 y donde en 1973, 11 años después de sus dos primeras victorias, lograba la última de su carrera deportiva en 125, en la última carrera que el Mundial de Motociclismo corrió en la isla.
Después de su carrera deportiva siguió vinculado a las motos, no solamente como ex piloto sino creando una escuela de conducción, algo que no era habitual en aquellos años. Hoy, poco más de medio siglo después de su última victoria, despedimos a Tommy Robb. DEP.