Durante la disputa del Gran Premio de España, celebrado hace más de tres semanas en el Circuito de Jerez, Mashel Al Naimi tuvo muchos dolores en sus dos antebrazos que no le permitieron competir con normalidad y que hicieron pensar que quizás sufría del síndrome compartimental tan habitual en los pilotos de motociclismo.
Estos problemas de agarrotamiento se reprodujeron el pasado fin de semana en Le Mans durante el Gran Premio de Francia, pese a que en los entrenamientos que había hecho en su país natal entre las dos pruebas no se había resentido de ellos, y obligaron a los responsables del equipo Blusens-STX a tomar la decisión de llevar el lunes al corredor de Doha a la Clínica San José de Madrid para que el Doctor Villamor lo visitara y evaluara la situación. El reputado galeno no tuvo duda de que efectivamente Mashel estaba afectado por el síndrome compartimental y decidió que había que operarle de inmediato, intervención que llevó a cabo él mismo con éxito dos días después.
Al Naimi empezó la rehabilitación de sus dos antebrazos el jueves en la misma clínica, que en principio debería abandonar mañana sábado, con las miras puestas en la próxima cita del Campeonato del Mundo de Motociclismo, el Gran Premio de Italia que se disputará el fin de semana del 5 y el 6 de junio en el Circuito de Mugello.
Por ahora las cosas están saliendo bien pero aún es pronto para saber si el piloto qatarí estará en condiciones de competir en esta nueva prueba del calendario mundialista.
