Últimamente el Circuito de Jerez vive continuamente en el foco de la noticia y no por los eventos deportivos que acoge, si no por los problemas de gestión que arrastra desde hace años y que a punto estuvieron de costarle la disputa del GP de MotoGP la pasada temporada.
Superado este vendaval y lejos de la calma, ahora salen de nuevo a relucir presuntas nuevas irregularidades que ponen de nuevo al Circuito de Jerez y sus anteriores gestores en el centro de la tormenta.
Todo apunta a que la investigación lleva ya seis meses en marcha a raíz de la denuncia de un trabajador que daba cuenta del presunto fraude fiscal. Al parecer, durante la celebración de los Gp’s parte de las entradas vendidas de pelouse, que dan acceso a áreas no numeradas y por lo tanto fácilmente eludibles, eran separadas del resto de la recaudación.
Con esta supuesta jugada los antiguos gestores conseguían una recaudación menor por lo tanto pagar menos impuestos, a la vez que sacaban el dinero del circuito presuntamente en bolsas de basura con destino a la oficina de los anteriores gestores. Lo que pasaba con el dinero una vez llegado allí es toda una incógnita.
Por el momento no se tiene mucha información al respecto, lo que sí se sabe es que desde el Ayuntamiento de Jerez y el propio Circuito de Jerez están ayudando en la medida de lo posible para aclarar unos hechos turbulentos que en ningún caso benefician ni a la pista ni al ayuntamiento jerezano.





