La medida forma parte de la respuesta de Canadá a los nuevos aranceles estadounidenses sobre productos canadienses y afecta a una lista mucho más amplia de productos, aunque las motocicletas de gran cilindrada fabricadas en Estados Unidos tienen un claro componente simbólico.
El arancel del 50% entra en vigor el 8 de septiembre en Canadá
El Gobierno de Canadá ha confirmado oficialmente que las nuevas contramedidas entrarán en vigor a las «00:01 horas del 8 de septiembre de 2026», osea ya, y que contemplan tipos del 15%, 25% y 50%, dependiendo del producto afectado. En el caso de las motos con motores de combustión de más de 800 cc, el tipo será del 50%.
La norma de Canadá no menciona expresamente a Harley-Davidson o Indian. Lo que hace es establecer un criterio técnico: «quedan afectados los vehículos incluidos en la partida arancelaria 8711.50.00, correspondiente a motocicletas con motor de combustión interna cuya cilindrada supera los 800 cc».
En la práctica, esto coloca a buena parte de la gama de Harley-Davidson directamente en la línea de fuego. También afecta a los modelos de gran cilindrada de Indian que sean considerados productos de origen estadounidense. Y hay una diferencia importante: el arancel se aplica a los productos que tengan origen estadounidense.
Por tanto, no basta simplemente con que una moto pertenezca a una marca estadounidense; el origen del vehículo es un elemento determinante para que quede sujeto a la nueva tasa. Esto significa que no todas las motos de una determinada marca tienen necesariamente que verse afectadas de la misma manera. La fecha clave es el próximo 8 de septiembre.
Canadá ha establecido que las nuevas contramedidas comenzarán a aplicarse a las 00:01 horas de ese día, como os comentamos antes. La decisión llega después de que Estados Unidos aplicara nuevos aranceles del 50% a determinados productos canadienses. Ottawa ha decidido responder con medidas equivalentes sobre una selección de productos procedentes de Estados Unidos. El paquete canadiense afecta a importaciones estadounidenses por valor de aproximadamente 27.600 millones de dólares canadienses.
El listado oficial incluye sectores tan diferentes como acero y aluminio, productos lácteos, electrodomésticos, maquinaria agrícola, papel, plásticos y productos electrónicos. Por lo tanto, no estamos ante un impuesto creado exclusivamente para castigar a Harley-Davidson o Indian. Las motos forman parte de una respuesta comercial mucho más amplia.
¿Qué significa realmente un arancel del 50%?
La clave está en entender que un arancel del 50% no significa necesariamente que el precio final de una moto vaya a subir automáticamente un 50% en el concesionario. El impuesto se aplica a la importación y entra en la estructura de costes de la misma. Después, fabricante, importador y distribuidor tendrán que decidir cómo absorben ese incremento. Pueden asumir una parte, trasladarla al cliente o repartir el impacto entre diferentes eslabones de la cadena.
Pero, en cualquier caso, el margen de maniobra se reduce considerablemente. Por ejemplo, una moto que tuviera un valor sujeto a arancel equivalente a 20.000 euros afrontaría 10.000 euros de arancel si toda esa cantidad estuviera sometida al 50%. Eso no significa que el precio final tenga que aumentar exactamente esos 10.000 euros, pero sirve para entender la magnitud del problema. Y en motocicletas de gran cilindrada, donde el precio de partida ya es elevado, el impacto potencial puede ser considerable.
Una medida especialmente relevante para Harley-Davidson
Harley-Davidson tiene una relación especialmente importante con Canadá. El mercado canadiense representa una pequeña parte de sus ventas globales, pero sigue siendo uno de los mercados internacionales relevantes para la compañía. La situación es especialmente delicada porque buena parte de la gama que encaja en el perfil del nuevo arancel utiliza motores de gran cilindrada y se fabrica en Estados Unidos.
Eso significa que modelos pertenecientes a familias tan importantes como Touring, CVO o determinadas Cruiser pueden encontrarse con una estructura de costes completamente diferente en Canadá si cumplen las condiciones de cilindrada y origen establecidas por la normativa. Indian también se encuentra ante un escenario complicado. La marca estadounidense compite precisamente en un segmento donde las grandes cilindradas son protagonistas, por lo que una parte importante de su oferta puede quedar expuesta al nuevo arancel.
No todas las motos estadounidenses quedan afectadas
El «límite de 800 cc es fundamental». La medida canadiense se refiere específicamente a motocicletas con motores de combustión interna de más de 800 cc. Las motos de 800 cc o menos quedan fuera de esta partida concreta. También quedan fuera de esta clasificación las motos eléctricas, que aparecen en una partida arancelaria diferente. El propio listado oficial canadiense separa las motocicletas con motor eléctrico de las de combustión tasadas.
Por tanto, sería incorrecto afirmar que Canadá acaba de imponer un 50% a todas las motocicletas estadounidenses. El golpe está dirigido a un segmento muy concreto: «las motos de combustión de gran cilindrada y origen estadounidense».
Una pena, otra guerra comercial que vuelve a afectar a las motos
La decisión canadiense es otro capítulo de la escalada comercial entre Estados Unidos y sus principales socios. Canadá explica que sus nuevas medidas son una respuesta directa a los aranceles estadounidenses y que los tipos aplicados a cada producto están vinculados a las medidas estadounidenses que Ottawa pretende contrarrestar.
Es demasiado pronto para saber cuánto repercutirá finalmente la medida sobre el precio que verá el cliente canadiense. Lo que sí está confirmado es que el arancel comenzará a aplicarse el 8 de septiembre y que las motocicletas estadounidenses de combustión de más de 800 cc están incluidas en el listado oficial con un tipo del 50%. Además, Canadá establece que sus nuevas contramedidas no se aplicarán a las mercancías estadounidenses que ya estén en tránsito hacia el país cuando entren en vigor.
Eso abre una pequeña ventana para las unidades que ya estén en camino, aunque no cambia el escenario para las futuras importaciones que cumplan los requisitos del arancel. Para Harley-Davidson e Indian, el desafío será ahora decidir cuánto de ese coste adicional pueden absorber y cuánto terminará repercutiendo sobre sus clientes.












