Que parte de una moto termine siendo un elemento de un kart no es algo tan poco habitual. De hecho, la historia de los go-karts se cimenta precisamente en eso: en motores de motos que pasaron a ser los propulsores de los propios “cochecitos”. Es más, en los karts la transmisión final es por cadena al eje, que tiene su corona como las de las motos.
Pero dejando de lado este pequeño repaso a la historia de uno de los juguetes con motor más divertidos que uno puede echarse a la cara, y que son mucho más exigentes físicamente de lo que puedan parecer, vamos a meternos de lleno en la última (por ahora) locura de los chicos de Grind Hard Plumbing Co.
Les hemos visto hacer de todo, pero en esta ocasión se han liado con un kart bastante peculiar y que poco tiene que ver con los karts que estamos acostumbrados a ver. La diferencia es que este tiene dos motores monocilíndricos de cuatro tiempos y 450 cc y dos chasis… porque está construido sobre dos motos de cross.

La cosa es que, a pesar de todo lo aparatoso que suena el proyecto, en realidad es mucho más sencillo de lo que estamos acostumbrados a ver de los americanos. Y es que todo parte de la base de crear un nuevo chasis tubular que va conectado con cada una de las dos motos a través de enganches específicos.
El kart tiene todavía muchas cosas por pulir, pero hay que reconocer que han sido ingeniosos
Luego está el asunto de ponerle el asiento porque ,¿qué kart sería si no hay un asiento? Y más tarde viene lo realmente complicado, que es solucionar el tema de la dirección y ponerle un volante para poder tener dirección. El sistema es más sofisticado de lo que puede parecer, porque tiene que actuar sobre las dos motos que pasan a funcionar de manera solidaria en lo que a la rueda delantera se refiere.
Sin terminar de solucionar todo llega el momento de las primeras pruebas, y lo que se ve, hay que reconocerlo, no tiene nada de mala pinta aunque parece bastante más arriesgado de lo que cualquier persona con cierto criterio estaría dispuesto a asumir.
Pero el desafío más grande no está ahí sino en hacer que las dos motos funcionen de manera simultánea y se pueda conducir desde el centro. Para eso necesitarán un acelerador que a su vez controle el de ambas y, también, busca una solución para el tema del cambio de marchas y cómo sincronizarlo.
En realidad tiene pinta de que ese escoyo va a ser complicado de solucionar, aunque habrá que esperar a la segunda parte del vídeo para verlo. Del tema de los frenos no decimos nada, al fin y al cabo parece que a estos muchachos el tema de salvaguardar su integridad física es, como los frenos, un extra.





