Estaba yo sentado en la estupenda grada 6 del circuitazo que es MotorLand, en Alcañiz, Stoner cruzaba la línea dando paso a la vuelta número 6 cuando me giré y dije a los que me acompañaban: Ya está, quedan así. Y no me equivoqué por mucho. Únicos cambios posteriores: la caída de Dovi y la tremenda pasada de Hayden a Lorenzo (disculpas a los lorencistas) en la curva de primera antes de la recta de atrás. No hubo más carrera. Una semana más tarde, estaba yo sentado en el sofá de casa cervecita en mano y picoteo en mesa listo para ver las dos mangas de SBK. Me es imposible contaros todo lo que allí sucedió. Los resúmenes de prensa, blogs, foros… no tienen líneas suficientes para describir la emoción, la lucha, entrega, remontadas, riesgos y pasión que se viven en esas carreras, porque Imola no es que fuera la mejor del año, sólo fue una más.
Mucho había leído a favor del Mundial de SBK, anteponiendo las carreras de este campeonato a las de MotoGP, y yo, cabezón como pocos, me resistía a ceder.
Todos los aficionados nos sentimos deslumbrados por el glamour y el seguimiento mediático que tiene MotoGP. Pero esta temporada, pese a tener el primer campeón español en la categoría reina después de Crivillé, MotoGP ofrece glamour, seguimiento, fichajes de paddock… y poco más, desde luego nada en lo referente a las carreras por sí mismas.
Todas las carreras de MotoGP son la misma carrera, todas se resumen más o menos igual. Después de la salida ves algún adelantamiento antes de las 4 ó 5 primeras vueltas, entre los que arriesgan un poco más con las gomas frías y los que son un poco más conservadores. Luego es una lucha individual de cada piloto con el crono, buscando su ritmo y el mejor vuelta a vuelta. No hay más, salvo esperar la caída de alguno o un fallo en forma de salida. No hay pasadas, no hay adelantamientos y no hay remontadas. Lo que sí hay es una brutal diferencia entre las motos de fábrica y las satélites, dejando siempre los cajones del podium para los mismos. Ver a Hayden o Spies subiéndose al cajón como ha pasado este año es un acontecimiento, y se debe, sin querer quitar méritos a nadie, a la ausencia de Valentino mermado física y mentalmente.
Yo, responsabilizo en gran medida de tener las peores carreras de la historia de la categoría reina a las electrificadas 800cc, algo a lo que ya han puesto remedio.
SBK es el lado opuesto, absolutamente opuesto en todo. Muy poca cobertura televisiva, intentos fallidos de TeleBelenEsteban ha hecho que caiga a EuroSport, con los problemas de seguimiento que trae. Menos mal que TeleMadrid en la La Otra lo ha repescado para los aficionados a las carreras y no al circo. Y sí es verdad que a nivel web sí que tiene seguimiento entre aficionados, los muy interesados y prensa especializada. Ambos grupos saben que son carreras que te hacen disfrutar: Una larga fila de pilotos sin tanta diferencia entre monturas, pasadas arriesgadas y constantes, tokes entre carenados en curvas lentas, pasadas a cuchillo en las rápidas, remontadas… me faltan calificativos.
Nadie tiene que elegir, lo bueno de ésto es que se pueden disfrutar de ambos, escribo estas líneas para deciros que hay vida mas allá de MotoGP y en algunos aspectos, os gustará más y repetiréis.
Como ya sabéis que: Una imagen vale más que mil palabras, y este fin de semana coinciden ambos mundiales, MotoGp en Motegi y SBK en Magny Cours. Os invito a realizar vuestra propia comparativa.
Os garantizo que alguno/a se sorprenderá, otros/as fliparán y los habrá que añadan un nuevo campeonato a su calendario particular.