Tras más de cuatro años de conflicto la Guerra de Ucrania, lejos de vivir sus últimos coletazos, parece destinada a prolongarse en el tiempo de manera indefinida. Tanto es así que empresas locales como USC acaban de dar a conocer la WolfStorm, su nueva moto de enduro eléctrica destinada a cumplir labores dentro del ejército nacional. Un modelo creado “para operar en condiciones todoterreno difíciles, soportar cargas elevadas y ofrecer autonomía a largo plazo”, tal y como ellos mismos la describen.
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USC WolfStorm en detalle
El proyecto de la WolfStorm lleva gestándose desde hace unos meses y es enero de este mismo año cuando la empresa da a conocer los primeros detalles tras realizar las primeras pruebas preliminares en unidades de combate de las Fuerzas Armadas de Ucrania, concretamente en las Fuerzas de Operaciones Especiales (SSO). Según detallaban entonces el modelo cuenta con una serie de características clave esenciales en el campo de batalla:
USC explicaba: “Prevemos que WolfStorm será de gran utilidad para misiones que requieran movimientos rápidos y encubiertos. Al ser un vehículo eléctrico, WolfStorm no emite el sonido de un motor de combustión interna y tiene una mínima emisión de calor. Esto lo hace mucho menos visible que los vehículos tradicionales”.
Por otro lado, la marca aseguraba que su WolfStorm “es ideal para grupos de sabotaje y reconocimiento (SRG). Además, se convertirá en una solución fiable para combatientes de segunda línea (operadores de drones FPV, zapadores), así como para la logística de primera línea (entrega de mercancías, control de rotaciones, patrullaje)”.

Más allá de las posibles aplicaciones que pueda tener dentro del campo de batalla, técnicamente, USC emplea un motor eléctrico QS 205 V3 de accionamiento directo, 72 V, 3000 W, 50 H (sin escobillas), con una potencia nominal de 3 kW y una potencia máxima de hasta 8 kW. Su montaje en posición central ayuda a disponer de una distribución de pesos óptima.
Esto ayuda a mejorar la maniobrabilidad y reducir la masa no suspendida de las ruedas, lo cual es especialmente importante al circular por terrenos irregulares. El propulsor se combina con una batería de iones de litio de 72 V y 60 Ah, que proporciona una autonomía de al menos 100 km.
La carga completa desde la red eléctrica de 84 V/15 A tarda aproximadamente 4 horas. La velocidad máxima de la WolfStorm es de al menos 70 km/h. En cuanto a su parte ciclo el chasis está pensado para soportar una carga completa de hasta 260 kg, incluyendo al conductor, el pasajero y el equipo adicional.

La motocicleta puede superar pendientes con una inclinación mínima de 25° y dispone de una altura libre al suelo de 380 mm. A nivel de suspensiones el modelo equipa una horquilla invertida delantera y un monoamortiguador trasero anclado en posición central. El sistema de frenado es de disco hidráulico en ambos ejes y queda anclado en sendas llantas radiales calzadas estas con neumáticos off-road 80/100 R21 y 100/100 R18, delante y detrás respectivamente.
La WolfStorm incorpora marcha atrás, lo que facilita las maniobras en espacios reducidos y terrenos difíciles. Así mismo, el sistema eléctrico de la motocicleta tiene un grado de protección IP66, lo que permite que el equipo funcione en condiciones de polvo, suciedad, precipitaciones y alta humedad. Dicho esto la marca asegura que la WolfStorm tiene un “potencial que va más allá de dichas fuerzas”, aunque de momento no se ha confirmado su comercialización para un uso civil, ni tampoco el precio estimado que podría tener de llegar a materializarse esta opción.