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Mitsubishi Silver Pigeon C-25: El “scooter-kamikaze” con cañón que Taiwán probó contra tanques

El disseño está basado en la conocida Vespa 150 Tap equipada con lanzacohetes lateral

Fotos: Ride Apart
Fotos: Ride Apart
Hasta ahora siempre habíamos creído que Vespa, con su 150 Tap, fue la única a marca a mediados del siglo pasado capaz de crear un eficiente scooter de guerra. Sin embargo, Mitsubishi y el ejército taiwanés también se apuntaron a esta moda con el Silver Pigeon C-25 con un cañón sin retroceso M20 de 75 mm montado entre las piernas del piloto.

Scooter y guerra parece imposible que puedan converger en una misma frase. Sin embargo, cuando uno conoce la historia en torno al Mitsubishi Silver Pigeon C-25 y el proyecto que llevo a cabo el ejército taiwanés en torno al modelo, entiende a la perfección que no hay nada imposible. De hecho, dentro de este mundo armamentístico de mediados del siglo pasado tenemos como fiel representante del mismo a la conocida Vespa 150 TAP, un engendro similar a nuestro protagonista de hoy de la cual se fabricaron unas 600 unidades.

La Vespa 150 TAP estaba construida sobre la base de una Vespa GS 150, y fue encargada por el Ministerio de Defensa Francés a Piaggio. La intención era que fuese usada por las tropas de la CEFEO contra los T-34 soviéticos que usaban las tropas del Viet Minh durante la Guerra de Indochina, pero la guerra terminó antes de que la moto estuviese lista, así que solo fue usada en la Guerra de Argelia.

Este es el desconocido proyecto del ejército taiwanés que trató de convertir un afable Mitsubishi Silver Pigeon C-25 en una mortífera arma de guerra

Mitsubishi Silver Pigeon C-25: “Una mortífera arma entre las piernas”

Y además de manera literal, ya que el diseño de este Silver Pigeon C-25, con lanzacohetes incorporado, mostraba un enorme tubo, a modo de cañón, ubicado de manera central por la parte alta del scooter. A diferencia del modelo de Vespa, el Silver Pigeon de Mitsubishi quedaba ubicado justo debajo del asiento, pudiendo además transportar de 2 a 4 proyectiles adicionales.

Según detallan en el foro de War Thunder “a finales de 1949, Estados Unidos entregó a la República de China (ROC) en Taiwán los planos y ejemplos del fusil sin retroceso M20 (T21) de 75 mm. Con ello, crearon su propia versión nacional, el fusil sin retroceso Tipo 40 de 75 mm, producido por el 61º arsenal. Al principio, no contaban con la capacidad de fabricación necesaria para fabricar cañones nuevos, por lo que utilizaron los cañones de 75 mm sobrantes de los caza carros M10, que habían convertido en cañones autopropulsados ​​de 105 mm.”

Este es el desconocido proyecto del ejército taiwanés que trató de convertir un afable Mitsubishi Silver Pigeon C-25 en una mortífera arma de guerra

“Inspirándose en el fusil sin retroceso francés M20 de 75 mm montado en una Vespa, el ejército de la República de China decidió hacer lo mismo. El principal tipo de scooter que parecen haber elegido es el Mitsubishi Silver Pigeon C-25, que el arsenal logístico conjunto de Taiwán modificó en gran medida.”

Sin embargo, tras concluir la fabricación del Silver Pigeon C-25 con cañón incluido, “el 14 de diciembre de 1950 hubo una demostración en la que jeeps y scooters equipados con fusiles sin retroceso mostraron sus capacidades.” Al parecer a los mandamases del proyecto no les convenció la idea, ya que para poder ser efectivo en el campo de batalla, a los mandos de aquel scooter modificado, había que acercarse demasiado a los objetivos.

Este es el desconocido proyecto del ejército taiwanés que trató de convertir un afable Mitsubishi Silver Pigeon C-25 en una mortífera arma de guerra

El relato concluye explicando: “El scooter de 75 mm se eliminó gradualmente, ya que el usuario tenía que acercarse al blindaje enemigo para disparar con precisión y, en ese momento, la China comunista obtuvo tanques con blindaje más pesado, que el fusil sin retroceso de 75 mm, no podía penetrar de forma fiable.”

Ahora hagamos un ejercicio de reflexión e imaginémonos a los mandos del Silver Pigeon C-25, aproximándonos a toda velocidad a un blindado enemigo y con la orden de disparar el enorme fusil que llevamos entre las piernas… Menos mal que todo quedó en una simple probatura, porque a buen seguro hubieron caído unos cuantos soldados en acto de servicio, y otros tantos habrían perdido el “carnet de padre” por sobrecalentamiento genital.

Jorge R. Guerrero
Jorge R. Guerrero
Jorge Rubio es redactor del motor desde hace 10 años, abordando contenidos de actualidad y temas clave del sector. Su objetivo, con más de 25 años de experiencia en el mundo de las dos ruedas, es ofrecer información clara, ordenada y útil, ayudando al lector a mantenerse al día y a comprender mejor el segmento de la moto en todas sus vertientes. Amante de todo aquello que huela a “Old School”, disfruta cada segundo sabiéndose un Petrolhead empedernido.

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