Muchos de los grandes proyectos ideados por el hombre han surgido después de unas cuantas cervezas. Y otras veces, de un aparato inservible apartado en la esquina del taller en el que de repente alguien repara y se da cuenta de que todavía puede darle una segunda oportunidad.
Esto es lo que más o menos ocurrió con esta preparación tan especial en la que una Suzuki Hayabusa de 2000 languidecía en una esquina de un taller con el motor completamente roto tras un problema con la cadena de la distribución.
Podían haber simplemente cambiado el motor por otro, pero no, en este caso han realizado un auténtico trabajo de magia en la que han creado la ilusión de estar frente a una Suzuki GSX-R 1100 de 1989. Pero sin embargo, lo que realmente tenemos debajo es una relativamente moderna Hayabusa, con lo que se consigue una moto utilizable en el día a día y, al mismo tiempo, una estética que enamora.
Además no han intentado engañar a nadie y por ello, esta especial Hayabusa luce la designación del modelo en el colín ligeramente modificada, cambiando la cilindrada de 1100 por la real de 1300 de la Hayabusa.
Lo mejor, el guiño cómico al motor SACS que ya no anima el interior. Así y en vez del acronimo Suzuki Advanced Cooling System, tenemos el Suzuki Advance Comical System. O las pinzas de freno, que lucen la marca Bremse (no Brembo), haciendo referencia a la empresa Knorr-Bremse dedicada a la fabricación de frenos para trenes y camiones. ¡Toda una declaración de intenciones!









