Desde hace tiempo GoPro está en una situación comprometida de la que parece que podrá ir saliendo en los próximos tiempos. Y es que Starman Optical ha acordado con los accionistas actuales hacerse con el 90% de la compañía por un importe de 285 millones de dólares en los que pagará 1,14 dólares por cada acción.
Este dato resulta curioso porque la cotización en el Nasdaq (la bolsa tecnológica de Estados Unidos) estaba un 30% por debajo, lo que implica un sobrecoste sobre el precio de mercado y, además, conlleva el compromiso de hacerse cargo de otra situación que es mucho más complicada para GoPro como era la deuda de 92 millones de dólares que arrastra.

Como se pudo ver en los últimos informes presentados, las cifras mostraban claramente la situación que atraviesa la empresa, con una caída en los ingresos de un 31% respecto al año anterior y una bajada en las ventas de un 38% respecto al mismo periodo. Debido a ello el Consejo de Administración había autorizado estudiar diferentes soluciones entre las que estaba una posible venta.
Lógicamente la mala situación comercial conllevó un nuevo descenso en la bolsa que, en realidad, viene produciéndose desde 2014. En aquel momento cada acción llegó a tener un valor de 93 dólares, una cantidad a años luz de los 60 centavos que valían a finales de agosto. Una caída del 99% en el valor de la acción es una situación realmente difícil, tanto que hasta el fundador de GoPro, Nick Woodman, había aportado 20 millones de dólares para intentar mantener a flote la empresa.

Ahora con Starman Optical, GoPro vuelve a tener oportunidades
Así pues la compra por parte de Starman Optical supone un cambio en la dinámica que, eso sí, no implica por sí mismo la solución del problema. Y es que las ventas registradas son las que son independientemente de lo que pase por detrás. Lo que sí es seguro es que esta empresa, que es propiedad a su vez de Starman Holding y que se dedica a la fabricación de transceptores ópticos para sistemas de comunicación de alta velocidad intentará llevarla de nuevo a la rentabilidad.
Lo que sí ha dejado entrever su CEO, Charles Tebele, es que la operación puede tener un alcance mucho mayor que el de las simples cámaras. Tebele ha destacado la importancia que tienen la óptica avanzada y la imagen en ámbitos como la inteligencia artificial o la seguridad nacional y la intención de recuperar en Estados Unidos la fabricación de componentes que actualmente se producen en el extranjero.

Esto va en cierto modo en línea con lo que habíamos visto sobre los intentos de GoPro de ir más lejos de las simples cámaras de acción y es que en 2024 compró la australiana Forcite Helmet Systems y posteriormente inició una colaboración con AGV para desarrollar cascos de moto con tecnología integrada. El proyecto sigue avanzando e incluso han aparecido patentes de un casco con cámara frontal, micrófonos traseros y sistemas destinados a controlar los puntos ciegos mediante aprendizaje automático.
Aun así, todavía no se ha hecho público la manera en la que GoPro encajará en el entramado empresarial del Starman Optical, pero mientras todo eso pasa, el youtuber Mark Fischbach, conocido como Markiplier, también compraba el 8,5% de GoPro haciendo que las acciones repuntasen. Lo que sí es seguro es que, al menos, la marca tendrá la oportunidad de seguir adelante.






