Si bien hace apenas unos días GoPro emitía un informe trimestral de resultados donde las cifras expuestas no invitan a pensar en un próspero futuro a corto plazo, la realidad es que la marca no ha dejado de trabajar ni un segundo en su nuevo proyecto en paralelo al que representa su principal foco de negocio: las cámaras de acción. Nos referimos a su nueva aventura empresarial con el objetivo de desarrollar una gama propia de cascos inteligentes.
GoPro ante un importante reto tecnológico
A comienzos del año 2024 GoPro inició esta nueva andadura empresarial tras hacerse con la marca de cascos australiana Forcite Helmet Systems. Según se explicaba en su momento en el propio comunicado emitido por la firma estadounidense, esta tenía la intención de acelerar la visión de Forcite, “brindando una experiencia de motociclismo más segura y dinámica a través de cascos de motocicleta con tecnología”.

Además, aseguraba que uno de los principales objetivos a largo plazo en este proyecto era el “de habilitar otras categorías de cascos con el tiempo”. En este punto es importante recordar que Forcite llevaba ya varios años trabajando en el desarrollo del MK1S “el casco inteligente económico que ya se produce en masa”. Partiendo de esta base, los nuevos propietarios de la compañía deberían centrarse en expandir el desarrollo de dichas tecnologías.
Una misión que a priori estaba al alcance de la compañía, tal y como afirmaban en el momento de la adquisición al afirmar: “Estamos entusiasmados de aprovechar la reputación de nuestra marca junto con nuestras capacidades técnicas y operativas para abordar lo que creemos que es un crecimiento a largo plazo. Además de nuestro plan para desarrollar nuestra propia línea de cascos con la marca GoPro”.

La asociación con AGV
Apenas un año y medio después conocíamos el siguiente movimiento comercial de GoPro en relación con su futura gama de cascos inteligentes: un ambicioso acuerdo de colaboración con la firma italiana de equipamiento AGV Helmets. Nicholas Woodman, fundador y director ejecutivo de GoPro, explicaba las razones de esta asociación estratégica dentro de un sector tan competido y exigente como el de los cascos de moto:
“Esta alianza entre GoPro y AGV representa el emocionante potencial de dos marcas líderes que se unen para aportar innovación significativa, mayor seguridad y rendimiento al mundo del motociclismo, aprovechando las fortalezas de diseño, ingeniería y marca de cada una. Esperamos compartir novedades a medida que nos acercamos al lanzamiento de nuestro primer producto conjunto.”

Los detalles más llamativos del casco inteligente de GoPro
Y llegamos al momento actual y a la reciente publicación de las imágenes presentadas ante el registro de patentes por arte de GoPro. En ellas se muestran algunos bocetos en detalle del diseño y tecnología que debería de terminar adoptando el primero de los diferentes modelos de casco inteligente desarrollados por la compañía. Como aspectos más relevantes tenemos la instalación de una cámara integrada y micrófonos traseros para controlar los puntos ciegos.
Pero esto no es todo, ya que también dispondría de otros elementos de equipamiento como dos micrófonos destinados a la comunicación del usuario, así como un sistema de iluminación LED encastrado en la propia mentonera. La luz emitida “proyectan luz sobre un segmento reflectante en la parte superior de la visera. Se utilizan diferentes colores y secuencias para transmitir mensajes al motorista, por ejemplo, indicando la dirección a seguir al navegar por GPS”, tal y como explican desde AMCN.

La seguridad como gran abanderada del proyecto
Como ya hemos hecho referencia con anterioridad la nueva gama de cascos inteligentes de GoPro se centra esencialmente en ofrecer al cliente final una serie de funciones aplicadas a la seguridad activa en cada momento. Destacan ambos micrófonos traseros, conectados directamente con la nube y diseñados “para combinarse con tecnología avanzada de aprendizaje automático para crear un sistema de monitoreo de punto ciego de bajo costo”.
Para lograrlo ambos elementos captarían el ruido emitido en todo momento por el tráfico circundante. Según se detalla en la descripción de la propia patente, mediante aprendizaje automático se podría monitorear tanto la posición como la distancia exacta y a tiempo real de cualquier vehículo que circule cerca de nosotros. En este proceso el sistema es capaz de sacar de la ecuación el sonido de la propia moto.

“Gracias a los acelerómetros integrados, el casco puede registrar los movimientos de la cabeza del motorista para no confundirse con la posición de otros vehículos mientras mira a su alrededor”, concluyen desde el medio oceánico. Ahora solo toca esperar a que GoPro termine presentando un concept del modelo, pero sobre todo testar su funcionamiento en conducción real.





