La noticia saltaba hace unos días cuando un motorista se detuvo en el aparcamiento de uno de los pubs The Royal Oak propiedad de Samuel Smiths y antes de que pudiera acceder al local, uno de los trabajadores le advirtió que no podría entrar ya que los moteros tenían prohibida la entrada.
La noticia corrió como la espuma (de cerveza, of course) y rápidamente el colectivo de las dos ruedas se informó sobre si esto podría considerarse un acto de discriminación hacia ellos. Sin embargo y tras realizar las pertinentes consultas se vio que no ya que los motoristas no son considerado un grupo protegido (lo que aquí denominaríamos grupo en riesgo de exclusión social) y por lo tanto no se puede considerar discriminación.
Hace algún tiempo The Royal Oak ya copó las portadas de los diarios tras implantar una norma en el interior de los locales mediante la cual queda expresamente prohibido decir cualquier tipo de palabrota o insulto de puertas para dentro.
Las cervecerías de Samuel Smiths mantienen el espíritu tradicional inglés de la época victoriana en su máxima expresión. En su interior no hay televisión ni tampoco se puede escuchar ningún tipo de música ambiental. Su nombre, The Royal Oak, lo toman directamente de la historia inglesa ya que hace referencia al árbol en el interior del cual Carlos II se ocultó mientras huía del país durante la Guerra Civil Inglesa tras la batalla de Worcester en 1651.
Los Oak se conocen aquí como Quercus, y es el género de árboles de la familia de las fagáceas entre los que se incluyen los robles, las encinas y los alcornoques. Y hablando de alcornoques, seguramente el dueño sea de los que tiene la cabeza tan dura como estos árboles viendo su última decisión. Aunque lógicamente ya se sabe: su casa, sus normas.






