Durante décadas, el nombre Innocenti estuvo ligado de forma inseparable a la Lambretta, uno de los vehículos más emblemáticos de la Europa de la posguerra y un auténtico símbolo de la industria italiana. Sí, desde las instalaciones de Rubattino, en Milán, salieron millones de scooters que ayudaron a motorizar el país y que terminaron conquistando mercados de todo el mundo.
Sin embargo, el cierre definitivo de la fábrica en 1993 marcó el final de una era. Con el paso de los años, gran parte del enorme complejo industrial desapareció bajo nuevos desarrollos urbanísticos o fue reconvertido para otros usos. De aquel gigantesco centro de producción apenas sobrevivió un edificio, el conocido como Palacio de Cristal.
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El último testigo de la era Lambretta
Construido a comienzos de los años sesenta durante la expansión de la marca en el sector del automóvil, el edificio fue diseñado para albergar actividades relacionadas con la fabricación de los modelos Innocenti producidos bajo licencia. Su característica fachada acristalada le otorgó una personalidad propia, y terminó convirtiéndolo en una referencia para aficionados a la arqueología industrial y exploradores urbanos.
Ahora, como os estamos contando, tras años de abandono, el inmueble afronta una profunda rehabilitación. Los trabajos contemplan la conservación de su identidad arquitectónica original, incluyendo la recuperación de las icónicas superficies de vidrio que le dieron fama. Allí donde los elementos originales no hayan podido preservarse, se reconstruirán siguiendo los planos históricos del edificio.

Pero su nueva función poco tendrá que ver con la fabricación de vehículos. Será una fábrica dedicada a la naturaleza. El renovado Palacio de Cristal albergará la denominada «Fábrica Verde de la Biodiversidad», una gran instalación concebida como vivero y centro de producción vegetal para abastecer los futuros espacios verdes de la zona.
La idea va mucho más allá de una simple restauración patrimonial. El edificio se convertirá en una infraestructura activa para la recuperación ambiental local, permitiendo cultivar y reproducir especies vegetales que posteriormente serán utilizadas en parques, jardines y corredores ecológicos del entorno. De esta forma, un espacio históricamente asociado a la industria pesada pasará a desempeñar un papel clave en la sostenibilidad urbana de la Milán del futuro.

La recuperación del Palacio de Cristal forma parte de un ambicioso plan urbanístico conocido como “Magnifica Fabbrica”, una actuación que transformará más de 160.000 metros cuadrados de los antiguos terrenos de Innocenti. El proyecto contempla la creación de nuevas instalaciones vinculadas al “Teatro alla Scala”, además de una amplia red de espacios públicos y zonas verdes destinadas a revitalizar todo ese sector de la ciudad.
Entre las actuaciones previstas destacan alrededor de 70.000 metros cuadrados de áreas ajardinadas, nuevas plantaciones de árboles, recorridos peatonales y ciclistas, humedales artificiales, sistemas de aprovechamiento de aguas pluviales y espacios específicamente diseñados para favorecer la biodiversidad. Además, estas nuevas zonas verdes quedarán conectadas con el cercano Parque Lambretta, reforzando el vínculo entre el barrio y una de las marcas más emblemáticas de la historia industrial italiana.
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