Quien dice que las minimotos son juguetes para niños, está equivocado. Muchos son los padres que usan como excusa a su hijo para hacerse con una de estas, a estos dos amigos no les hizo falta, y que rescataron estas dos de 33cc de acabar en la basura. Tras comprarlas a sus antiguos dueños, que estaban a punto de deshacerse de ellas, las mandaron a reparar y para comprobar que funcionaban de nuevo decidieron hacer una carrera en la propia puerta del negocio.
Este vídeo nos enseña exactamente que no es un juguete para niños, pero ¿lo es para los adultos? No es un vehículo matriculado, y rodar con ellos sólo es legal en un circuito. Aunque el protagonista de nuestros vídeo no se hace más que algún rasguño, estas motos pueden alcanzar velocidades de hasta 100 km/h y debido a su particular diseño, la probabilidad de caer aumenta considerablemente.
Un accidente con estas motos pueden causar los mismos efectos que con una scooter o una moto de 125cc y nuestros dos protagonistas deciden no tomar las precauciones mínimas como llevar un casco o ir correctamente equipos, dejando un lado la irregularidad que supone poner en marcha las mini bikes en una vía pública.




