El Arai Chaser-X es el tercer modelo de casco Arai en el que se utiliza la tecnología VAS de sistema de eje variable, que mejora considerablemente la capacidad para desviar los impactos que podemos sufrir durante un accidente. Se parte de una calota fabricada en laminado de fibra especial unido por resinas y que consigue disipar la energía de un impacto en la mayor área posible.
Para ello los cascos Arai siempre se han caracterizado por ser muy redondeados y lisos, permitiendo que en una caída el casco permanezca en movimiento (sin que se enganche en un obstáculo, para que nos entendamos). Pero en la zona de enganche de la pantalla no siempre es posible, y ahí se sitúa justamente una de las zonas de impacto de las pruebas Snell. Con el sistema VAS de pantalla, se minimiza la intrusión en esta zona consiguiendo al mismo tiempo una calota más lisa en la zona de las sienes.
Esta no es únicamente la tecnología que incorpora de la gama RX-7. El sistema de ventilación es también completamente nuevo y cuenta con un solo conducto de entrada alargado en la parte superior del casco e inspirado en el sistema difusor del Arai RX-7V. Al mismo tiempo cuenta con dos zonas de ventilación en la parte superior de la pantalla y otra en la mentonera mientras que para extraer el aire y el calor, cuenta con dos salidas traseras centradas y otras dos en los laterales.
La pantalla es tipo Max Vision estándar, e incorpora lente interior Pinlock así como sistema de bloqueo idéntico al desarrollado para la Fórmula 1. El interior es desmontable, lavable y confeccionado en tejido antimicrobiano.
El Arai Chaser-X está disponible en tallas desde la XS a la 2XL y en decoraciones lisas, de varios colores e incluso réplicas de los cascos usados por Colin Edwards o Kevin Schwantz. El intervalo de precios se sitúa entre los 500 y los 600 euros.






