Sumar 145 puntos de los últimos 150 en juego y hacerlo el primer año en la categoría no está al alcance de cualquier piloto, esto es lo que ha hecho Marc Márquez en Moto2.
El de Cervera está a tan sólo 23 puntos del líder de la categoría, el alemán Stefan Bradl, que pese a ser dominado por el piloto español, mantiene las distancias. Márquez sabe que tiene que mantener esa presión sobre el líder, pero también tiene que evitar dejar a cero su casillero, por lo que la concentración es fundamental.
El piloto catalán tiene una deuda pendiente con el trazado aragonés, tras firmar la pole del octavo de litro el año pasado, no pudo terminar la carrera y este año le gustaría brindarles a los suyos una victoria.
Marc Márquez
«Siempre hay ganas de correr delante de la afición española, así que este fin de semana llegamos al Gran Premio de Aragón muy motivados. Es una carrera que planteamos como un fin de semana normal, porque somos conscientes de que un exceso de motivación puede jugar una mala pasada.
Con la moto de 125cc se me dio bastante bien e hicimos unos entrenamientos muy buenos, aunque después en carrera no tuvimos suerte. Espero que este año cambie. Es un circuito bastante rápido —con la Moto2 puede ser muy divertido—, pero será difícil encontrar una buena puesta a punto».
