La FIM es el máximo órgano regulador en lo que a MotoGP y sus reglamentos se refiere. Aunque se trabaja junto con la Asociación de Fabricantes, MSMA, es la FIM quien finalmente aprueba los reglamentos que se han de cumplir, o los modifica en caso de ser necesario.
Precisamente en ese punto nos encontramos ahora, y es que la FIM ha emitido una directiva técnica que cuestiona, alegando motivos de seguridad, los alerones de asiento. Precisamente los alerones de asiento han sido, durante parte de la temporada, un elemento diferencial en la Aprilia RS-GP. Una moto con la que no solamente Marco Bezzecchi, sino también Raúl Fernández, han conseguido estar al nivel o por delante de las Ducati.
Tal como informa Motorsport.com, la propuesta ha llegado a los equipos en un momento en que, solamente Aprilia y Honda, cuentan con este tipo de apéndices que van colocados debajo del asiento, justo detrás de la pierna del piloto.
El motivo más concreto de seguridad que alega la FIM no se debe al contacto con otros pilotos, como sucedió cuando se valoraban los alerones laterales, sino a la posibilidad de que en caso de caída el piloto este se quede enganchado a la moto.
No cabe duda de que cualquier decisión que se tome en pos de la seguridad de los pilotos siempre debe ser bien recibida, aunque también es cierto que esta decisión de la FIM ha generado cierta suspicacia, ya que dos de las motos con mayor progreso de la parrilla las emplean mientras que el resto, al menos por el momento, no lo han hecho. Aun así, esta revisión del reglamento necesitará contar con el respaldo unánime de la MSMA, por lo que una cosa es su estudio y otra bien diferente que vayan a prohibirse para 2026.
Técnicamente la FIM no propone prohibir los alerones, pero lo que busca es la norma
Otra cuestión es lo que pueda pasar con la entrada en vigor del nuevo reglamento que, precisamente, busca limitar la escalada aerodinámica que se está viviendo en los últimos años. En cualquier caso hay que añadir que, tal como refleja la información original, no se trata de una prohibición directa de estos elementos, sino de las medidas y elementos que pueden sobresalir de la zona que delimita el asiento y la rueda trasera.
Lógicamente, en caso de que se termine por prohibir por parte de la FIM los elementos que sobresalgan (a excepción de soportes y estriberas), de ese margen cabría la posibilidad de que llegasen otro tipo de alerones. Y es que el reglamento de MotoGP deja siempre mucho a la imaginación, ya que en lugar de dictar las directrices y que todo lo que no se recoja esté expresamente prohibido, da espacio a imaginar soluciones alternativas.
Por eso las MotoGP de hoy no tienen nada que ver con las de hace 6 años.