Algunos de los rasgos característicos de Vespa son el estilo, los acabados, la comodidad, pero desde luego entre ellos no están las cifras de potencia desorbitadas y, tampoco, velocidades punta de esas que asustan.
Pero eso no quita para que, de vez en cuando, conozcamos algún proyecto que tira todas esas señas de identidad por la ventana y termina dando paso a una preparación que pone los pelos de punta. Este es el caso del llamado Proyecto 407, que con una base mecánica totalmente renovada ha conseguido superar los 100 CV en banco de pruebas, tal como se puede ver en el vídeo.
Detrás de este proyecto está Egig Performance, un taller fundado en 2017 por Erich Oberpertinger en la región del Alto Adigio (Italia). Su actividad gira en torno al desarrollo de componentes y motores completos para Vespa de dos tiempos, especialmente las denominadas “Smallframe” clásicas, aunque este proyecto va claramente un paso más allá de su producción habitual.
El punto de partida es un motor monocilíndrico de 407 cc, con refrigeración por aire forzado, que ha sido desarrollado durante más de cuatro años. En las primeras pruebas realizadas en 2026, el conjunto ha alcanzado cifras de entre 103 y 104 CV a unas 11.000 rpm, con un par cercano a los 75 Nm.
Esta Vespa preparada por Egig Performance tiene más de 100 CV… pero un escape de metro y medio
Más allá de los números, que la verdad es que levantan tanta curiosidad como miedo, lo que llama la atención es cómo se ha conseguido. El motor recurre a soluciones poco habituales en este tipo de preparaciones, como un cigüeñal con aleación de alto contenido en tungsteno, biela forjada o un cárter completamente rediseñado, aunque manteniendo unas dimensiones relativamente compactas.
La alimentación se realiza mediante dos carburadores de compuerta plana de 42 mm, derivados de la época de los dos tiempos en el Mundial de Motociclismo, mientras que el sistema de escape, que es bastante llamativo porque tiene aproximadamente metro y medio de longitud, juega un papel clave para mantener el rendimiento por encima de los 100 CV.
Para gestionar la potencia, la transmisión manual de cuatro marchas ha sido reforzada, pasando de un embrague de tres discos a uno de seis. Además, se han introducido refuerzos estructurales en la zona trasera para evitar deformaciones en la carrocería durante aceleraciones intensas. Y es que esas prestaciones nunca fueron planteadas cuando el proyecto original de Vespa estaba en manos de los diseñadores de Piaggio.
Las cifras que maneja el proyecto apuntan, en teoría, a una velocidad máxima cercana a los 200 km/h. Sin embargo, hay que tener en cuenta que la parte ciclo y el sistema de frenos siguen basándose en una Vespa de los años setenta, así que habría que ser muy valiente (o temerario) para alcanzarlos.
En cualquier caso, no se trata de un producto pensado para el gran público. Está prevista una serie muy limitada de cinco unidades completas, con un precio en torno a los 10.000 euros. Una cantidad que no parece exagerada para una preparación tan diferente y exclusiva.


