Para los que no los conozcáis, Royal Enfield Custom Crew es la división británica de Royal Enfield. Y de vez en cuando hacen alguna locura como por ejemplo, coger una Royal Enfield Himalayan y meterle un turbo entre otras modificaciones. Hecha literalmente con los retales que se encontraron por el taller, la MJR Roach (que así se denomina esta preparación), luce un aspecto de lo más Mad Max. La vimos por primera vez en el EICMA 2019.
Empezaron cogiendo un motor LS410 de una Himalayan que tenían desmontado, y lo instalaron en un nuevo chasis. Con un basculante monobrazo que tenían también en una esquina, lo enviaron a Harris Performance (propiedad de Royal Enfield) para que lo alargasen y darle un aspecto de moto Hill Climb. El amortiguador de origen se bajó y reconstruyó mientras que delante se instaló una horquilla de MX, manteniendo las dimensiones de las llantas pero instalando neumáticos Continental TKC80.
Un proyector LED de cuatro faros delante y el depósito, original pero sujeto con la correa del arnés de un paracaídas reutilizado. El asiento también está modificado, destacando el detalle de las correas que parecen sujetarlo al subchasis hecho a medida. El manillar también es nuevo, y optaron por un Renthal Fatbar y debajo, la moto se desconecta con un cortacorrientes de estética lanzamisiles.
Volviendo al motor nos encontramos con un turbo Garret GT 125 que va instalado en la parte trasera. Con una sobrepresión de un bar, duplica la potencia de origen del motor por lo que ahora da 50 CV. El motor ha sido retocado para poder girar a más vueltas. Cuenta con válvula de descarga externa, conexiones Goodridge, filtro K&N, una nueva bomba de combustible y un regulador además de una bate´ria de litio más ligera.

Y ahora, después de darle bastante caña al motor, ya lo han desmontado para ver cómo pueden extraer más potencia.



