Con su particular estilo en el que combina elementos de los modelos más diversos, consigue un resultado final en el que se puede ver perfectamente la esencia de la preparación que busca. Este es el caso de una de sus últimas realizaciones llamada Monty.
Pocas o muy pocas Laverda Montjuic originales se pueden ver hoy en día, y lo que es peor, es muy difícil comprobar si lo son o no sobre todo porque se trataban de motocicletas carreras-cliente que se hacían al gusto del propietario tanto en el sistema de alimentación como en la caja de cambios, etc. Incluso sufrió varias evoluciones con el fin de buscar una mayor fiabilidad.
La Monty de XTR Pepo responde precisamente al apodo cariñoso que muchos de sus propietarios ponían a las Laverda Montjuic. Pero en este caso, la base para realizar esta preparación es una Laverda 500 Alpino de 1978.
Pero no nos equivoquemos porque la esencia de la Laverda Montjuic está más próxima de lo que pensamos de la 500 Alpino, y es que este modelo sport-turismo nació a partir de la Laverda 500 Fórmula, el modelo de competición de la marca italiana y que usaron como base para lanzar la Alpino.
Es por ello que la esencia de competición está marcada a fuego en sus genes (de ahí que fuese la elegida tanto para desarrollar en su época la Montjuic como para que ahora lo hiciese Pepo con la Monty).
Las modificaciones son profundas y, sin embargo, el conjunto sigue estando muy cerca de las originales. Para empezar, el chasis y el subchasis se han modificado con el fin de que se pudiese incorporar un basculante de una Suzuki Bandit así como una suspensión tipo Cantilever, dotada con un amortiguador YSS.
Al igual que el basculante, la llanta trasera también pertenece a una Bandit aunque no así el freno que es de la firma NG. Del tren delantero original no queda nada aunque se ha mantenido la procedencia italiana del mismo. Así tanto la horquilla como la llanta delantera proceden de una Ducati Monster 1000, al igual que el equipo de frenos firmado todo él por Brembo.
Si tenemos una moto de carreras, el motor debe estar acorde con el resto. Por ello al motor original de la Laverda 500 Alpino se le han instalado nuevos pistones de alta compresión junto con los árboles de levas más cerrados de la Laverda Formula 500. Con el fin de garantizar una mejor lubricación, la bomba de engrase es ahora de más caudal y los carburadores Dell’Orto crecen desde los 32 a los 34 mm (a los que se le dota de sendos filtros de aire DNA) con el fin de recibir una mejor mezcla en el interior de los cilindros. Y aunque no os lo creáis, se ha adaptado un embrague de una Suzuki GSXR600,
En el apartado del escape también se ha trabajado profundamente, equipando la Monty con sendos megáfonos Super Mario extremadamente cortos y alojados en los laterales del amortiguador y justo encima de las estriberas. Éstas por cierto están mecanizadas en ergal y proceden de una Honda CBR600RR.
La carrocería ha sido completamente fabricada por Pepo a excepción del depósito, que es el original, pero convenientemente modificado para alojar en su parte superior las bocas de llenado de combustible tipo resistencia.
Por último, encontramos piezas de aquí y allá firmadas por diversos fabricantes: un indicador minimalista XTR, cierres rápidos PBR, puño rápido y puños Domino, batería tipo LIPO, kit de transmisión Tsubaki, etc.





