KTM es una verdadera especialista en mantener viva «la llama de la pasión» deportiva hecha naked gracias a una filosofía de marca que no entiende de medias tintas. Está claro que todos los modelos de las dos últimas décadas rezuman personalidad sport por los cuatro costados, buscando llamar la atención tanto por fuera como por dentro.
La 890 DUKE R es la última representante de una saga iniciada en 2007 con la KTM 990 SUPER DUKE R, la «hermana pícara» de la 990 estándar, un modelo que había marcado un punto de inflexión para la marca austriaca dos años antes: debutaba el primer modelo asfáltico (no monocilíndrico) de su historia. Parte de aquel espíritu «indomable» (evolucionado con sendos restylings hasta su desaparición en 2014), permanece inalterado en la gama KTM naked 2020, diversificada ahora en un segmento con 5 subcategorías diferentes.
Así, dentro del espectro naranja podemos hablar de naked-base (125 cc), naked-iniciación (250-500 cc), medio (500-800 cc), pronaked (800-1.000 cc) y maxinaked (+1.000 cc), alternativas representadas por las KTM 125 DUKE, 390 DUKE, 790 DUKE/L, 890 DUKE R y 1290 SUPER DUKE R, respectivamente.
¿Cuáles son los aspectos destacables de la nueva KTM 890 DUKE R 2020?
MOTOR
KTM también rompe su tradición bicilíndrica en V con la 890 ya que emplea un motor bicilíndrico en paralelo DOHC 8 válvulas LC8c (Liquid Cooled eight valve compact) derivado del usado en su hermana 790 DUKE (2018-2020). Por seguir llevando la contraria, esta versión R también se desmarca de la 790 pasando de 799 a 890 cc al aumentar el diámetro por carrera: 90.7 x 68.8 mm en vez de 88 x 65.7 mm. Así, este vitaminado motor con doble eje de equilibrado (para minimizar vibraciones) asciende a 121 CV a 9.250 rpm y 99 Nm a 7.750 rpm en vez de 105 CV a 9.000 rpm nada menos, con 87 Nm de par a 8.600 rpm.
Lógicamente, el motor también está más comprimido (13,5:1 en vez de 12,7:1) debido a los nuevos pistones. Otras novedades afectan al cigüeñal, los árboles de levas, los cuerpos de inyección (separados), la electrónica Dell’orto, la combustión, los colectores de escape y el encendido.
ELECTRÓNICA
La herencia «Ready To Race» (lema de la marca) se deja notar en la nueva 890 DUKE R, una moto que exhibe toda la tecnología que cabe esperar en una deportiva de manillar ancho del siglo XXI: módulo inercial IMU 6D, control de tracción «activo» en curva (MTC, 9 niveles de intervención, desconectable), ABS en curva (desc.), embrague asistido antirrebote PASC (accionamiento por cable), control de lanzamiento, anti-caballito (desc.), instrumentación TFT a color de 5 pulgadas, iluminación full-LED y cuatro modos de conducción (Rain, Street, Sport y Track -personalizable-). Opcionalmente puede completarse con un control de freno motor electrónico (MSR) que ayuda a retener en deceleraciones fuertes.
PARTE CICLO
Otro de los aspectos más interesantes de la nueva 890 R es su nuevo equipo de suspensión «pata negra». Desde que en 1995 KTM comprara la ya prestigiosa firma local WP Performance especializada en estas lides, los mejores modelos de la casa naranja equipan material de primera línea. En este sentido hablamos de una horquilla invertida APEX de 43 mm regulable en compresión/extensión con monoamortiguador trasero (botella de gas separada) de la misma gama regulable en compresión (alta y baja velocidad), extensión y precarga. Incluye amortiguador de dirección.
Chasis multitubular de acero al cromo-molibdeno con motor portante ejerciendo de parte rígida y basculante en fundición de aluminio con refuerzos externos son «marca de la casa». El subchasis está formado por una doble pieza de aluminio de estilo monocasco que alberga el airbox.
Las geometrías y la ergonomía varían levemente respecto a las de la 790. El manillar es más plano, bajo y adelantado, hay 7 mm más de distancia entre ejes (1.482 mm), tiene menos ángulo de dirección (65,7º) y la distancia asiento-suelo es mayor (83,4 cm en vez de 82,5 cm).
El peso declarado en seco de la 890 R es de 166 kg (3 kg menos que la 790) y también destacan las pinzas de freno delanteras radiales Brembo Stylema, la bomba de freno radial regulable Brembo MCS y los neumáticos Michelin Powercup II.

DISEÑO
La KTM 890 DUKE R llama poderosamente la atención por su agresiva carrocería, presidida por la combinación de líneas rectas y afiladas indicadoras del carácter y espíritu que esgrime esta versión tan especializada. El faro delantero dividido «tipo insecto» es un denominador común de toda la familia DUKE y Adventure, uno de sus rasgos distintivos. La tapa de colín monoplaza para el asiento del pasajero es exclusiva de la versión R.
Como no podía ser de otro modo, la imagen de esta moto está firmada por KISKA, el equipo de diseño «oficial» de KTM de la era moderna, otra empresa perteneciente al grupo de Stefan Pierer (CEO de KTM). Fundada en 1990 por Gerald Kiska no trabaja exclusivamente para KTM, sino como una de las consultoras de diseño más importantes de Europa. Ubicado a las afueras de Salzburgo, también colaboran con Adidas, Opel o Audi.

PEDIGRÍ RACING
Desde la creación del departamento de competición Red Bull KTM Factory Racing en 2015, KTM se ha batido el cobre en el Mundial de Moto3, Moto2 y MotoGP, las máximas categorías el motociclismo de velocidad. Tras una breve incursión en el campeonato IDM alemán de SBK (ganó el certamen en 2011 con Martin Bauer sobre una RC8R) y tras una trayectoria de referencia en competiciones off road desde la década de los 70, KTM se ha convertido por derecho propio en uno de los fabricantes de de motos más laureados de Europa, algo que sus productos llevan marcado a fuego por muy matriculables que sean.
Otro ejemplo de ello es su catálogo especial de accesorios y piezas Power Parts, es decir, piezas específicas diseñadas para aumentar el rendimiento, bajar peso o potenciar la imagen de cada uno de sus modelos, independientemente de la gama que tratemos. El cambio semiautomático (para subir y bajar marchas) o el escape Akrapovic son dos opciones muy interesantes.





