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Cómo lavar y cuidar una moto

Cuida tu moto para que luzca como el primer día
Fotos: Bihr - RST
Si quieres cuidar tu moto por dentro y también por fuera te proponemos una guía para la correcta limpieza y cuidado de tu moto: ya no tienes excusa para que brille como recién salida de la cadena de montaje.

Estrenar moto siempre es agradable pero, pasado un tiempo, todo envejece y la rutina consigue que deje de brillar como el primer día, más si cabe cuando practicamos alguna disciplina off road. El mantenimiento del aspecto técnico es fundamental para no quedarnos tirados, pero igual de importante es «todo lo que se ve» ya que, además de mejorar la imagen, un mantenimiento correcto puede alargar la vida útil de determinadas piezas… y al contrario. 

Lo habitual es un lavado a presión en gasolinera o en casa y ya está, pero nunca queda perfecta y hay muchos rincones que necesitan nuestra atención. Por ello vamos a mostraros el decálogo ideal de buenas maneras agrupado en tres fases para que, ayudados de un buen kit de limpieza para moto, podáis recrearos en vuestra montura y que siempre luzca tan radiante como cuando la estrenasteis: limpia, protege y lubrica tu máquina.

cepillo_lavado_moto

LIMPIEZA

Es la fase de mayor trabajo y la que implica más tiempo, pero luego obtendrás tu recompensa. La primera operación es aplicar un buen limpiador específico en toda la moto para lograr que la suciedad se vaya deshaciendo y nos resulte más sencillo eliminarla ayudándonos de una esponja para no arañar. Los mejores no dañan retenes, cables, bujes o pastillas ni piezas de fibra de carbono. Después tocará aclararla con agua. Una buena costumbre es taponar los orificios de salida del silenciador o las entradas de admisión frontal antes de rociar la moto para que no entre líquido. También es recomendable proteger nuestras manos mediante unos guantes de mecánico de poliuretano: nuestra piel nos lo agradecerá. 

Otro punto interesante, sobre todo en los modelos off road, es la limpieza del filtro de aire, un elemento esencial para el buen rendimiento de la moto y que debemos limpiar tras cada salida. Para ello es necesario utilizar un limpiador de filtros biodegradable de última generación para disolver rápidamente los aceites más pegajosos, la grasa y la suciedad incrustada en la espuma.

guantes_lavado_moto

Acto seguido debemos meter mano a dos aspectos particularmente complejos y susceptibles de ensuciarse mucho y mal: la cadena y los frenos. Para el primero lo mejor es aplicar un limpiador de cadena específico o uno de transmisiones para todas las piezas (incluidas corona, piñón y basculante), que sea apto para cadenas con retenes. En este caso podemos ayudarnos de un cepillo para retirar barro o suciedad con más precisión entre los eslabones, los bujes o en el piñón. Dependiendo del tipo de moto, también existen kits de varios cepillos con diseño y cerdas específicas según la pieza a limpiar (chasis, radios, llantas, etc.) o para lugares difíciles. Lógicamente, las partes más expuestas pueden requerir de una dedicación extra que solucionaremos con un desengrasante potente que elimine sin esfuerzo la grasa acumulada (cadena, llantas, basculante…), pues esa masa negra puede contener polvo y restos metálicos que van “lijando” los eslabones acelerando su desgaste.

Respecto a los frenos deberemos aplicar un spray limpiador de frenos que elimine correctamente la suciedad, grasa, aceite y mugre de los mismos sin estropear el disco, la pinza y las pastillas. Para dar por finalizada esta fase, aclaramos de nuevo.

limpiador_cadena_lavado_moto

PROTECCIÓN

Tras despojar a nuestra moto de toda la suciedad, la segunda fase para dejarla como una patena se centra en hacer que luzca y, para ello, nada mejor que utilizar un spray multiusos y otro protector. El objetivo es crear un fino escudo que retrase la acción de la suciedad y repela el agua en caso de lluvia, evitando así la adhesión de la suciedad y la oxidación de los metales. 

Otra acción recomendable es encerar la carrocería y piezas más visibles empleando un pulimento especial que actúe por igual sobre superficies cromadas, plásticas o de carbono. Además de conseguir un brillo único, eliminaremos imperfecciones y rallajos, creando también una barrera impermeable que la proteja de la lluvia. Para llevar estas operaciones a buen puerto deberemos ayudarnos de un paño de microfibra para que no arañe y podamos reutilizarlo cuando sea necesario. Las tapas mates, habituales en los últimos años, también rejuvenecerán.

cera_lavado_moto

LUBRICACIÓN

La tercera y última fase en el cuidado de nuestra moto pasa por engrasar la cadena con un spray cerámico, una operación de mantenimiento cotidiana necesaria para alargar la vida de la misma sin «estirarse» demasiado y suavizar las reacciones de la transmisión en aceleración. Lo ideal es hacerlo cada 1.000 km si es una moto de carretera o en cada salida si es off road. Para esta operación es importante sujetar la moto verticalmente sobre un caballete (central o trasero) o elevador (off road) para llegar mejor a todas las partes.

grasa_cadena_lavado_moto

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