Después de un intenso fin de semana toca mirar atrás para intentar entender por qué han pasado las cosas que han pasado. La primera peculiaridad del GP de Catalunya ha sido su fecha dentro del calendario, volviendo prácticamente a la que tenía hace más de veinte años. En lugar de encontrarse una pista «abrasada» por el calor y que compromete el agarre de los neumáticos, los pilotos de las tres categorías se han encontrado una pista mucho más fría pero que tampoco ha sido especialmente piadosa ni con los neumáticos ni con los errores. De hecho las caídas han sido una constante durante todo el fin de semana y, como no podía ser de otra manera, también en las carreras.
MotoGP: los neumáticos fueron determinantes

En la categoría reina pudimos ver dos grandes factores que fueron «limpiando» las posiciones de podio. Uno de ellos fueron, sin lugar a dudas, las caídas. El toque entre Petrucci y Zarco, después de que el primero tocase a Pol Espargaró y a punto estuviera de caer, acabó con el francés por los suelos arrastrando con él a Andrea Dovizioso. Luego también sucumbieron Pol Espargaró, Miguel Ángel Oliveira y Valentino Rossi. Cinco bajas importantes de cinco pilotos que este año han estado en el podio.
Pero si las caídas fueron un factor determinante, no menos lo fueron los neumáticos, cuyo rendimiento y desgaste jugaron a favor o en contra de cada uno de los pilotos. Fabio Quartararo supo elegirlos y gestionarlos mejor que nadie y les sacó todo el rendimiento posible. Si la carrera hubiera durado una vuelta más Joan Mir lo hubiera alcanzado y, posiblemente, superado pero Quartararo consiguió agarrarse a la victoria. Precisamente las Suzuki del propio Mir y de Rins se mostraron como motos capaces de cuidar los neumáticos, aunque siempre queda la duda de si es la propia moto o cómo lo tratan los pilotos. También supieron gestionar bien sus neumáticos Bagnaia y Nakagami, mientras que Morbidelli y Miller los «destruyeron» en la parte final de la carrera y no pudieron acabar el Gran Premio en el podio.
Los problemas de Viñales, que se vio «engullido» por el pelotón en el arranque de la carrera y no pudo remontar hasta los puestos de cabeza. El catalán achacaba falta de velocidad a su Yamaha, algo que salta a la vista al revisar las medias de velocidades máximas en las que Maverick fue 16º (sin contar que Zarco y Dovizioso no marcaron velocidad máxima) con una máxima 338,5 km/h. Por detrás Rossi y Aleix Espargaró con la misma velocidad y Morbidelli y Smith con un km/h menos. Por delante de ellos Quartararo con la M1 fue cinco km/h más rápido aunque lejos de la mejor punta que marcó Bagnaia con 351.7 km/h, una auténtica barbaridad.
Moto2: Marini es la referencia

Mientras que en MotoGP o en Moto3 no tenemos un líder sólido, la clave de Moto2 se llama Luca Marini. Da igual la pista, el momento y el rival, él siempre está delante luchando y de momento lleva tres victorias y dos segundos puestos en nueve carreras. En Montmeló aguantó la presión de un Lowes que parece que está encontrando el camino y logró una gran victoria. Como sucedió en el resto de las categorías, las caídas y abandonos marcaron la prueba con nueve pilotos que no cruzaron meta.
Otra de las claves, aunque más de cara al liderato que a la carrera en sí, fue el resultado de Enea Bastianini y Marco Bezzecchi que no pudieron estar en el top5 dejando escapar unos valiosos puntos.
Moto3: El riesgo de los pelotones

Lo llevamos advirtiendo un tiempo y está convirtiéndose en habitual, las carreras de Moto3 parecen una especie de «sálvese quien pueda» en el que el respeto por el rival no es lo más importante. La caída de McPhee ayer no podemos decir que esté englobada dentro de esa falta de respeto, fue un lance de carrera pero es lo que tiene rodar en grupo. El bueno de Albert Arenas no pudo hacer nada y lo importante es que ninguno de los dos se hizo daño.
Darryn Binder se llevó la victoria y eso minimiza el «cero de Arenas y McPhee», que solo se han visto superados en la general por Ai Ogura. Sobre esto un dato curioso, el japonés es líder y, por ahora, no ha vencido ningún GP esta temporada, pero es que tampoco ha liderado ninguna vuelta. La importancia de la regularidad en las motos a veces no está suficientemente valorada…



