Después de una temporada de luces y sombras, el francés ha conseguido su segundo título consecutivo en la categoría de Moto2. Es el primero que lo consigue desde que Moto2 se estableciese en 2010, aunque en realidad únicamente Tito Rabat lo había intentado hasta la fecha.
La imagen que proyecta Johann Zarco desde hace unas temporadas es la de ser un piloto completo, capaz de dominar los tiempos y de jugar sus cartas cuando llega el momento. Atrás quedó aquel joven imprevisible de 125 y, también, el inexperto piloto de Moto2 capaz de mezclar grandes actuaciones con caídas. Desde hace varias temporadas ha ido creciendo y lo hizo hasta ser el gran dominador de 2015 y alzarse con su primer entorchado. Curiosamente y en contra de lo que ha sido la tónica habitual, el galo decidió quedarse en 2016 en Moto2 para defender el título a pesar de no mostrar el uno en su carenado.
Precisamente la inconsistencia tanto de Zarco como de sus rivales ha hecho que el título haya tardado en decidirse, pues mediada la temporada todo parecía decantado del lado del francés que no ganaba desde Austria a principios del mes de agosto.
La pasión por las motos me viene desde la cuna. En casa la afición de la moto de mis padres, especialmente mi padre, nos hizo vibrar cada domingo y viajar a las carreras. Así que el momento de flirtear con las carreras llegó y durante un tiempo jugué a eso de ser piloto (en motocross, que no había dinero para más). Colgadas las botas y el casco llegó el paso natural, seguir en las carreras al otro lado del muro y en eso llevo desde 2007 trabajando con equipos y pilotos primero, y como parte de SoyMotero.net desde unos años después, especializado como no en todo aquello que tiene que ver con la competición en cualquier de sus vertientes. ¡Siempre full gas!