Desde que llegó al Mundial tras conseguir vencer en dos años consecutivos el FIM CEV de Moto3, Fabio Quartararo ha estado considerado como uno de los grandes talentos de su generación. Sin embargo su paso por Moto3 fue, sin lugar a dudas, una total decepción. A pesar de estar en 2015 en el Estrella Galicia y en el 2016 en el Leopard Racing únicamente logró dos segundas posiciones en su primer año, pasando el segundo en blanco. Después de esto dio el salto a Moto2 en 2017 de la mano de Sito Pons y tuvo un sexto puesto en el GP de San Marino como mejor resultado. En 2018 un nuevo cambio de equipo y, por fin, un pequeño destello de calidad tuvo que esperar a su cuarto año en el campeonato y segundo en la categoría para lograr su primera victoria en un GP, el de Catalunya. Tras ello llegó un podio en Assen y la gran noticia, en 2019 estaría en MotoGP con una Yamaha del equipo Petronas, precisamente la M1 que dejaban libre Jorge Lorenzo y Dani Pedrosa.
Únicamente con cuatro podios en su palmarés, uno de ello subiendo a lo más alto, Fabio pasaría a la categoría reina y a pesar del aura con el que llegó al campeonato en 2015 era difícil pensar que su rendimiento fuese tan alto en su primer año. En 2019 logró, ni más ni menos, que seis poles y siete podios (cinco segundos puestos y dos terceros) siendo quinto a final de año, superando a Valentino Rossi en la clasificación y solo a 19 puntos de Viñales que acabó tercero y como mejor piloto Yamaha. Pero lo más llamativo de Quartaro, que en 2021 compartirá equipo con Viñales, es que mostró su capacidad de luchar contra Marc Márquez aunque, todo hay que decirlo, no logró vencerlo en ninguno de sus duelos. Aun así se ha ganado, ahora sí, el cartel de uno de los pilotos que pueden luchar por grandes objetivos en MotoGP.

El francés parece que también es consciente de ello y por eso ya se permite incluso intentar meter presión a Marc Márquez. En una entrevista a los compañero de GPOne, Quartararo ha reconocido que le gusta estar en el centro de la diana y que se vea como un rival que puede luchar contra Marc: «me llaman el anti-Márquez, no es que me motive, pero eso me gusta» . Pero el piloto de Yamaha va un paso más allá: «Creo que Marc tuvo una temporada increíble en 2019 y no creo que la repita. De lo contrario, tendremos que inventar algo».
Además, Fabio analiza qué le faltó a él para combatir a Marc, que el año pasado solamente acabó primero o segundo en todas las carreras: «Con más experiencia, debería haber sido más fácil para mí vencerlo. También cometí muchos errores el año pasado, como en Sachsenring y Silverstone, donde caí en la primera vuelta». A poco más de dos semanas para que arranque el Mundial de MotoGP 2020 tras el «invierno más largo» del campeonato el galo parece tenerlo claro, veremos si la evolución de la Yamaha M1, el tener contrato con Yamaha de cara a 2021 y 2022 y el hecho de no ser un novato juegan a favor o en contra de un Quartararo que parece el futuro de la marca de los diapasones cruzados.



