Mientras que en pista estamos viendo un MotoGP consistente y con diferentes marcas luchando por la victoria y el podio, en las mesas de negociación la batalla por el reparto de ingresos no es menos intensa.
Al menos eso es lo que se desprende de las pocas informaciones que se filtran en torno al acuerdo de reparto de ingresos que están llevando entre MotoGP Sports Entertainment (antes Dorna) y los fabricantes. Están buscando equilibrar la balanza entre lo que quiere compartir uno y lo que quieren tener los otros.
Y no es un tema menor, ni mucho menos, porque están tratando de definir la estructura del campeonato en su parte económica para los próximos años. Estaríamos hablando del “Pacto de Suisse” si siguiéramos la lógica del “Pacto de la Concordia” del que tanto se habla, y que justamente trata del reparto económico en la F1.
Haciendo un inciso, el “Pacto de la Concordia” no es por el buen ambiente y la cordialidad sino por el emplazamiento de la FIA, y de ahí que tenga más sentido llamarle “Pacto de Suisse”, ya que la sede de la FIM está en Route de Suisse 11, en Mies, Suiza, y copia una vez más sin ton ni son algo que llega de la F1 solamente porque llega de la F1.
Volviendo al acuerdo que se busca, hay tres frentes en él. Por un lado está MotoGP y por el otro, buscando dinero pero cada uno por su lado, las fábricas y los equipos privados. En el caso de los equipos privados, al menos por ahora, lo que han acordado para los próximos cinco años es una contribución de entre 6,5 y 7 millones de euros al año.
Los fabricantes buscan un reparto de ingresos y no cuotas fijas
Una cantidad fija que contribuye a la continuidad de los equipos privados pero que está muy lejos de lo que quieren los fabricantes. Porque lo que está en juego, o lo que quiere la asociación de fabricantes (MSMA), es que haya un reparto de ingresos y no una cantidad fija.
En ese sentido hay que recordar que MotoGP factura actualmente en torno a los 500 millones de euros, y la MSMA quiere parte de ese pastel que llega a través de patrocinios, televisiones, derechos de organización… Es decir, que en cierto modo los fabricantes querrían un reparto de dividendos sobre el negocio que es MotoGP.
Esto es lo que sucede en la F1 desde hace años, pero la diferencia es que aquí parece que no habrá un Ferrari que juegue por su cuenta, sino que todos podrían estar buscando la manera de que el sistema de reparto de ingresos tenga influencia con lo visto en pista. Así y aunque solamente son conjeturas por el momento, el reparto de ingresos para las marcas variaría en función de los resultados deportivos.