Tener una moto tiene muchísimas ventajas con respecto a otros vehículos, no sólo desde el punto de vista del ahorro, la comodidad o el respeto con el medio ambiente. También es un imán para las chicas o simplemente para que la gente te mire con más atención de lo que sería normal.
Esta última ventaja es de la que se ha valido la empresa Somerset para patentar su producto. Una moto, sí, pero no una cualquiera, si no de plástico. Al margen de este defecto, se trata de una motocicleta completamente normal, ya que ha sido realizada a escala real y respetando todo lujo de detalles.
Hasta ahora sólo está disponible un modelo, apodado Route 66 Classic, una réplica de un diseño americano de los años 60. Cuenta con 180 piezas moldeadas al vacío, que según los creadores entre dos personas es fácil de montar. Su precio es de 525 euros, menor que el de prácticamente cualquier moto en el mercado, aunque no arranca.
Pese a esto, son muchas las ventajas que puede tener una moto de plástico. Si queréis conocer una de ellas, no dudéis en echar un vistazo al vídeo de abajo, donde nuestra moto de plástico se convierte en un quebradero de cabeza para los agentes de seguridad.







