Prueba CFMOTO 1000MT-X
Viajamos a Guadalajara para probar a fondo la nueva CFMOTO 1000MT-X, una máquina que llega con el objetivo de convertirse en una de las grandes referencias dentro del segmento trail de alta cilindrada. Para ello combina una parte ciclo de primera, un despliegue electrónico de moto premium y un precio sin rival. Y te vamos a detallar todo en esta toma de contacto.
Solo por contarte de qué estamos hablando cuando hablamos de paquete Premium te enumeramos algunas de sus principales características:
- 946,2 cc, 113 CV a 8.500 rpm,105 Nm a 6.250 rpm
- Acelerador electrónico Ride by Wire
- Embrague antirrebote
- Quickshifter bidireccional (subida y bajada)
- Centralita Bosch de control inercial 6 ejes
- Horquilla KYB de 48mm de 230 mm recorrido multirregulable y amortiguador KYB 190 mm
- ABS en curva
- Pinzas radiales Brembo de 4 pistones
- Llanta delantera 21 pulgadas
- Pantalla TFT 8 Pulgadas
- Control de presión y temperatura de neumáticos
- Puños calefactables
- Pantalla regulable
- Conectividad
- Control cruise
- Control de tracción en 3 modos y 6 modos de conducción
- Chasis multitubular
De un primer vistazo puedes adivinar que CFMOTO no se ha guardado nada para su nuevo modelo. La marca sabe que el público europeo es exigente y quiere seducirlo sobre el papel. Sin duda esa parte se consigue, pero ahora veremos si sus cualidades están a la altura de lo prometido.
Prueba CFMOTO 1000MT-X: Ergonomía, una trail diseñada para hacer kilómetros… y disfrutar de pie
Nada más subirnos a la CFMOTO 1000MT-X la sensación es la de estar sobre una auténtica trail viajera. La posición de conducción resulta muy natural. El triángulo formado por asiento, estriberas y manillar está muy bien resuelto, ofreciendo una postura relajada desde el primer momento.
Uno de los aspectos que más nos ha gustado es la posición de las piernas. Las rodillas trabajan con una flexión cercana al ángulo recto, evitando una postura excesivamente doblada que acaba fatigando en viajes largos. A ello se suma un manillar situado a una altura muy acertada, que mantiene los brazos ligeramente elevados y permite controlar la moto con total naturalidad tanto en conducción turística como en un ritmo más deportivo.
La protección aerodinámica también merece una mención especial. El voluminoso depósito desvía eficazmente el aire de las piernas, mientras que la gran pantalla frontal proporciona una cobertura excelente para el torso y el casco, convirtiendo a la MT-X en una compañera ideal para afrontar largas etapas por carretera.
CFMOTO ofrece dos configuraciones de altura, un detalle que conviene explicar porque no se trata únicamente de un asiento más bajo. La versión Low reduce la altura de la motocicleta modificando el recorrido de las suspensiones, pasando de 230 mm delante y 190 mm detrás a una configuración que rebaja 40 mm su altura. Lo interesante es que la ergonomía no cambia como pasa con los asientos rebajados: la postura del piloto sigue siendo idéntica, un plus que permite a los pilotos de menos talla tener todo en su sitio pero llegar bien al suelo.
La MT-X destaca también en cómo está diseñada su postura off-road. Nos gusta mucho que la distancia entre el piloto y la pantalla sea generosa, de modo que incluso en fuertes aceleraciones sobre tierra, cuando el cuerpo se desplaza hacia delante, el casco nunca llega a golpear la cúpula, algo que sí ocurre en algunas trail de la competencia.
También merece reconocimiento el diseño de la zona de las estriberas. La posición de las estriberas del pasajero y del escape deja completamente libre el movimiento de las botas, permitiendo bajar los talones con naturalidad sin interferencias. Es un detalle que puede parecer menor sobre el papel, pero que marca una gran diferencia cuando se pasan horas pilotando de pie sobre pistas.
La ergonomía está tan conseguida que apenas encontramos necesidad de realizar modificaciones. Únicamente recomendamos ajustar las manetas de embrague y freno, que son multirregulables, para adaptarlas a la mano de cada piloto. Por lo demás, la posición de serie nos ha parecido prácticamente perfecta, tanto para viajar sentado durante cientos de kilómetros como para afrontar una jornada completa de conducción fuera del asfalto.
Prueba CFMOTO 1000MT-X: Equilibrio en marcha
Si hay algo que transmite la CFMOTO 1000MT-X desde los primeros metros es calidad a sus mandos. Todo tiene un tacto muy trabajado y una sensación de solidez que supera lo que muchos esperan de una moto de este precio y que proviene de China.
El embrague destaca por su enorme suavidad, permitiendo dosificar perfectamente la potencia tanto en ciudad como en maniobras lentas fuera del asfalto. Como sabes incorpora Quickshifter de subida y bajada, aunque desde mi punto de vista no tiene la precisión de otras marcas de alta gama.
El equipo de frenos, firmado por Brembo y acompañado por latiguillos J.Juan, ofrece una potencia sobresaliente, pero lo mejor es su tacto. La frenada resulta muy progresiva y fácilmente modulable, pero de gran potencia de accionamos fuerte la maneta de freno. Pero en su primera parte es muy suave, una cualidad especialmente importante cuando abandonamos el asfalto y necesitamos máxima precisión sobre terrenos de poca adherencia.
Uno de sus mayores aciertos es el magnífico trabajo realizado en la puesta a punto de las suspensiones KYB. El equilibrio conseguido entre confort y firmeza permite afrontar cualquier tipo de carretera con enorme confianza. Incluso rodando a ritmos elevados, la moto mantiene una estabilidad ejemplar, absorbiendo irregularidades sin perder precisión en las trazadas. En campo resultan blandas en cuanto te metes en terrenos bacheados, pero aún así pueden soportar con solvencia los 220 kilos del conjunto, lo veremos luego.
Y si te gustan las sensaciones fuertes sigue leyendo. La respuesta del motor es contundente, divertida y apasionante. Te entrega sus 113 caballos al instante enroscando el puño al máximo y se convierte el arma definitiva. Si tienes buenas manos vas a disfrutar muchísimo ya que es muy rápida y se muestra ágil en curvas y súper rápida saliendo de ellas.
Los neumáticos Pirelli Scorpion Rally STR nos gustan para un uso dual. Son más que correctos en carretera aguantando el peso, las inercias y aceleraciones y en campo con presiones adecuadas dan la talla siempre que no haya superficies de poco agarre.
Nos gusta la sensación de seguridad que transmite. El funcionamiento de la plataforma inercial Bosch, con ABS en curva y control de tracción adaptativo, trabaja de forma muy transparente y aporta un importante plus de seguridad sin resultar intrusivo en carretera.
Todo ello se apoya en un excelente bastidor tubular de acero y un conjunto ciclo de primer nivel que transmite con precisión todos los movimientos del piloto sobre la moto. Todo ello hace que le quiera (y pueda) poner las cosas difíciles a algunos de sus rivales, como la BMW F900GS (895 cc | 219 kg | 105 cv | 14.210 €), Ducati Desert X (890 cc | 209 kg | 110 cv | 17.590 €) o la KTM 890 Adventure R (889 cc | 196 kg | 105 cv | 15.299 € ).
Prueba CFMOTO 1000MT-X: En campo, ¡dame pistas rápidas!
Con 222 kg en orden de marcha, la CFMOTO se sitúa entre las trail de litro con un peso más contenido del segmento. Sobre carretera esa cifra prácticamente desaparece gracias al excelente reparto de masas, pero fuera del asfalto las leyes de la física terminan imponiéndose. Es una moto voluminosa y que si no tienes buen nivel te costará moverla con soltura. Las inercias se van a notar sobre todo en las frenadas donde hay que anticiparse mucho, nada que no sepas de una trail “gorda”.
Tiene control de tracción en tres niveles, pero para campo resultan todos demasiado intrusivos por lo que lo mejor es llevarlo desconectado. En cuanto a la configuración de frenada puedes desconectar ABS trasero y delantero con tan solo pulsar un botón. Se agradece. Eso sí, si paras la moto girando la llave deberás volver a desactivarlo.
Como comentamos arriba la postura de conducción es perfecta para ir de pie. Muy cuidada y con todo en su sitio. Las pistas rápidas serán un parque de atracciones para ti. Si haces conducción muy agresiva en el paso por curva sentado verás que al sacar la pierna el volumen del depósito es quien marca el límite. Pero siendo realista, pocos usuarios van a buscar ese estilo.
En las partes más lentas notarás que el desarrollo es muy largo, con una segunda marcha que llega a los 120 km/h y una tercera infinita que no nos darán mucho juego en estas zonas. No obstante, la CFMOTO 1000MT-X no pretende ser una enduro de gran cilindrada, sino una auténtica trail viajera capaz de recorrer miles de kilómetros por carretera y afrontar con solvencia cualquier pista de tierra que aparezca en el camino. Bajo ese planteamiento, el equilibrio conseguido por la marca nos ha parecido sobresaliente.
Además de las suspensiones KYB de primera nos gusta mucho el amortiguador de dirección. Cualquier movimiento inesperado del tren delantero lo absorbe con facilidad y sin apenas ser perceptible. Un plus muy de agradecer para una moto de 113 caballos y con un tren delantero que puede moverse mucho al abrir gas fuerte sobre todo en pistas rápidas.















