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Vespa Primavera ’78: cómo preparar su motor con un kit Polini

Fotos: Javier Ortega
Fotos: Javier Ortega
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La Vespa Primavera original se ha convertido en un objeto de deseo de restauradores y preparadores. La que a continuación os presentamos es una unidad muy especial, no sólo por su impecable estética sino también por el kit Polini que revitaliza su motor.

Un poco de historia

La Vespa 125 Primavera ET3 nació en 1976 y es una de las Vespas más famosas y codiciadas de cuantas se han fabricado. En la actualidad, la moda de restaurarse una Primavera ha hecho que las unidades que hay de segunda mano se hallan revalorizado hasta límites difícilmente creíbles. Es prácticamente imposible hacerse con una por menos de 1.200 euros, y me refiero a una Primavera sin restaurar. Si lo que se busca es una ya restaurada se están barajando precios que están entre 2.500 y 3.000 euros. Y ya para rizar el rizo, existen las personalizaciones, o lo que es lo mismo, ir a un restaurador y hacerte una Primavera a tu gusto, aquí las tarifas se disparan.

El éxito de la primera Primavera se basó en tres factores determinantes: se trataba de una Vespa pequeña y manejable accesible a cualquier tipo de conductor, la estética encandiló al gran público y su motor ET3 (Eletronica 3 Travesi) fue una revolución al tener encendido electrónico desarrollado por Ducati y tres transfers, lo que le confirió potencia y un rendimiento impecable al poder girar con mayor regularidad en cualquier régimen. El buen funcinamiento de esta Vespa no pasó inadvertido, las ventas se dispararon. El modelo dejó de fabricarse en 1982 pero fue sin duda uno de los más exitosos de la historia de la mítica fábrica de Pontedera.

Visto el tirón de este clásico, Piaggio no ha dudado en lanzar una nueva Primavera, ha sido en el último Salón de Milán y es el sobrenombre que han puesto a la nueva gama LX. Estas Vespas de última hornada, poco tienen que ver con la Vespa original: no tienen marchas, los motores son de 4 tiempos (algunos con inyección electrónica), tienen un hueco bajo el asiento… Pero sí guardan un cierto parecido estético con la mítica Primavera.

“Super” Primavera

La Vespa Primavera. Perfil derecho.

Pero su orgulloso propietario quería algo más. Amaba profundamente su Vespa, pero necesitaba dar un paso más: había que preparar el motor. La moda de las Vespas ha provocado que haya infinidad de posibles preparaciones para todos y cada uno de sus motores, y la Primavera, compo no podía ser de otra manera, es una de las estrellas también en este campo. Son muchas las marcas que ofrecen componentes para su motor, pero de entre todas hay una que sobresale: Polini.

El kit Polini

Los elementos del kit Polini de la Primavera.

La preparación

Este era el motor de serie de la Vespa Primavera.

Hay ciertos puntos especialmente delicados a la hora de instalar un kit de competición como este. Lo primero es ampliar los transfers de admisión y escape, ya que el flujo que se multiplica por dos con respecto al de serie.

Así eran los transfers del motor de la Primavera antes de ampliarlos.

Nada más arrancar el motor, el sonido es similar al de una moto de cross 2T de 125 cc. Los golpes de gas en vacío son “música celestial”, de auténtica moto de carreras. En marcha hay que reconocer que su carácter es un tanto brusco, la aceleración es brutal y las marchas muy largas. No hay que olvidar que estamos hablando de una moto de finales de los ’70, con frenos de tambor y unas suspensiones muy justitas, demasiado para un motor con semejante entrega de potencia.

La Vespa Primavera es un scooter urbano muy ratonero.

La tapa azul del encendido hace prever que algo pasa en ese motor.

*Agradecimientos: Scooterist Factory y Scooter Life

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