LiveWire lleva escasamente tres años operando en Europa y, desde entonces, para suerte de los aficionados a las motos eléctricas y algo menos para la propia marca, han aparecido nuevos competidores dentro del segmento. Especialmente monturas de última hornada que pueden medirse directamente con las monturas de la firma norteamericana.
Actualmente, la marca comercializa cinco modelos dentro de su gama 2026 y, curiosamente, uno de ellos ha sido objeto de una llamativa rebaja (por decirlo de una manera suave) de su tarifa oficial. Un hecho que es inevitable comentar por varios aspectos, pero fundamentalmente por el precio que había que pagar hace apenas tres años antes y cómo este ha ido desinflándose de manera paulatina con el pasar del tiempo.

A LiveWire le ha salido un duro rival
Por partes: Debemos tener en cuenta que LiveWire lleva apenas tres años operando en nuestro continente, con lo que ello conlleva en aspectos tan importantes como la propia logística de la marca, el servicio postventa o los márgenes de beneficio que le puedan reportar las ventas de sus modelos en aquellos países donde tiene presencia.
Ahora bien, es poco entendible la abismal rebaja de precio que ha sufrido la LiveWire One en este corto espacio de tiempo, pasando de un PVP recomendado de 25.290 euros en 2023 a los 15.090 euros actuales de configurador. Sí, nada más y nada menos que 10.000 euros de rebaja, o lo que es lo mismo si realizamos una simple regla de tres: Un descuento del 41%.

Llegados a esta conclusión matemática, a más de uno (sobre todo a aquellos que compraron una LiveWire One en 2023) se preguntará si realmente el modelo yanqui “vale lo que cuesta”. O mejor dicho, si lo valía. Porque una cosa está clara, la marca estadounidense no va a perder dinero intentando competir con la que ahora mismo es su máximo rival dentro de la categoría, la novedosa WN7 de Honda.
Es por ello que estos primeros clientes que confiaron en la marca en sus inicios comerciales en Europa se deberán sentir cuanto menos algo defraudados al conocer esta suculenta rebaja anunciada por esta. Debemos pensar que, si cualquiera de ellos quisiera vender su ejemplar de segunda mano, debería hacerlo bastante por debajo de lo que actualmente cuesta una LiveWire One.

Llegados a este punto, suscribo punto por punto la conclusión de nuestro compañero de Ride Apart cuando este afirma que “cualquiera que haya comprado una LiveWire en Europa en los últimos años ha sido estafado por la compañía”. Básicamente, porque los precios iniciales a los que se empezó a vender la ONE en nuestro continente eran totalmente desproporcionados. La prueba de ello son los 10.000 euros menos que cuesta el modelo con respecto al momento de su lanzamiento.
Una tendencia esta, que parece venir de unos meses atrás a esta parte. Al parecer, algunos concesionarios oficiales europeos de la marca ya aplicaron rebajas cercanas a los 5.000 euros sobre el precio oficial en los últimos compases del pasado año. Una medida que puede entenderse cuando se busca liquidar el stock de esa temporada.
Lo que parece poco justificable es que apenas unos meses después se vuelva a rebajar el precio del modelo de una manera tan drástica.