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Motos de ensueño a la venta: Prototipo experimental de Norton Cosworth

Una moto que jamás debió existir
Fotos: Bonhams
Antes de que una moto o un motor lleguen a la producción se desarrollan bajo un estricto plan en las fábricas. A veces, para conseguirlo, se crean prototipos que después de cumplir su cometido se destruyen. No fue el caso de la P89.

La historia que hay detrás de cada modelo que sale a la calle es, normalmente, espectacular y laboriosa a partes iguales. Antes de que veamos rodar una moto o podamos comprarla en el concesionario se llevan a cabo infinidad de pruebas que, nunca mejor dicho, ponen a prueba la moto que va a llegar a producción. Incluso a veces, nosotros mismos en SoyMotero.net hemos podido probar motos de preproducción, motos ya muy cercanas a lo que va a llegar al comprador pero con algunas soluciones provisionales que algunas veces se quedan por el camino y otras llegan a la producción en serie. Pero antes de todo eso, cuando se parte de cero, se crean prototipos y uno de estos prototipos es la moto que de ensueño que te traemos a continuación.

De entrada hay que decir que, a diferencia de otras, esta no tiene ningún tipo de pedigree en competición ni fue la moto más deseada por nadie. De hecho, poco se conoce sobre la historia que está detrás de este prototipo creado por dos empresas con tanto prestigio como Norton y Cosworth. Según cuentan en Silodrome, sabemos que se denominó P89 y que en realidad estamos ante una “mula”, es decir un chasis de producción al que se le han añadido nuevos componentes que, en este caso, es un motor. También sabemos que la moto donante de la parte ciclo es una Norton Commando y que el proyecto se llevó a cabo durante los años ’70 antes de que Norton entrase en bancarrota.

El motor deriva directamente de uno de F1 y daba unos 115 CV

La cuestión es que Norton había perdido su posición dominante en el mercado, y las marcas japonesas estaban golpeando con fuerza, así que planearon un ambicioso plan. Para ello confiaron en Cosworth, uno de los fabricantes de motores más exitosos de la historia de la F1, y que cogió dos de los cilindros de Cosworth DFV Fórmula 1 V8 para crear el nuevo bicilíndrico. Obviamente el trabajo fue laborioso y requirió de muchas modificaciones, pero resulta curioso saber que el “alma” del propulsor de esta moto venía directamente de la máxima competición automovilística. De hecho la potencia era su punto fuerte y contaba con unos 115 cv, una cifra brutal para la época.

El caso es que todo lo demás son meras especulaciones, y es que se dice que quizás se tratase del relevo generacional de la propia Commando, con una actualización que empezaba con el motor y que luego se hubiera ido extendiendo al resto de la moto. Precisamente uno de los grandes cambios que ofrecía es que la refrigeración hubiera pasado a ser líquida, además de contar con levas dobles y (se cree porque no se ha desmontado ni se ha usado desde su compra) cuatro válvulas por cilindro. Sin duda, de haber podido salir adelante este proyecto y haber llegado a producción lo hubiera hecho con otras formas y acabados muy diferentes a los que vemos en las imágenes pero, a buen seguro, hubiera supuesto una revolución en Norton y podría haber evitado su cierre.

El aspecto de la moto es totalmente experimental

De cualquier manera, este extraño objeto de colección, fue adquirido en la liquidación de la empresa por Cyril Chell y luego fue vendido a su propietario actual, que lo ha mantenido durante los últimos 30 años y ahora ha salido a la venta a través de una subasta en Bonhams. En cuanto al precio, ha alcanzado unos modestos 8.154 euros (6.900 libras) una cantidad ridícula para un pedazo de historia de la moto y un ejemplar único.

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