La afición por las motos no distingue de clases, mientras se haga partícipe a la gente de la pasión que llevamos dentro. Uno de los casos más singulares es el de tres amigos franceses, que sienten verdadera devoción por los ciclomotores de época, hasta el punto de crear un auténtico museo destinado a este tipo de motos.
Todo comenzó a raíz de la pasión que les unía, los ciclomotores, pero no unos cualquiera, sino los de época. Mientras unos enseñan a todo el mundo su pasión por las Harley, Triumph o Norton, estos tres amigos lo hacían con sus ciclomotores. Los chicos, naturales de Treignat, una pequeña población del centro de Francia, además de tener sus propios ciclomotores, iban coleccionando más, así como piezas y accesorios.
Sin embargo, llegó un momento en el que su garaje ya no podía almacenar más ciclomotores, hasta que a finales de 2002, consiguieron encontrar un almacén, proporcionado por sus convecinos, en el que pudieron seguir haciendo alarde de su afición tan particular. Un poco más tarde, en julio de 2003, inauguraron su nueva base de operaciones.
Hoy, Le Garage a Tasses es un auténtico museo dedicado a los ciclomotores de corta cilindrada y de diversas épocas. Es un templo en el que residen Peugeot, Garelli, Flandria, Malaguti, entre otras motocicletas, que viajeros o amigos han ido dejando, hasta el punto de contar con más de 80 ciclomotores.
Además de exponer las motos, realizan excursiones sobre sus ciclomotores, y hacen las veces de mecánicos, arreglando sus ciclos o los de otras personas. Todos los domingos, el día de exposición en el museo, se acercan aficionados de todos los lugares de Francia. Lo que empezó siendo un hobbie de tres amigos se ha convertido en una auténtica forma de vida.







